POR ARIEL VILCHIS

Hablar del desarrollo económico de Baja California Sur es, inevitablemente, hablar de su industria turística. Sin embargo, detrás de las impresionantes cifras de ocupación hotelera  y los galardones internacionales existe un motor humano que lo hace posible, la base trabajadora. 

En ese escenario, la evolución del movimiento obrero ha dejado de ser una expectativa para convertirse en una realidad palpable a través del denominado «Sindicalismo Social del Siglo XXI». Bajo la conducción nacional de Isaías González Cuevas, la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) ha sabido interpretar los vientos de cambio que exige la modernidad laboral en México.

La visión de Isaías González Cuevas ha sido clara: el sindicalismo debe ser un puente hacia el desarrollo integral de los trabajadores y sus familias. Por ello, la CROC ha apostado por la educación como herramienta de movilidad social, y en Baja California Sur este compromiso se ha materializado en las Escuelas de Turismo.

Con dos  planteles estratégicamente ubicados en el Cabo San Lucas y La Ribera, y una tercera que será inaugurada el próximo fin de semana en nuestra capital, La Paz, la central obrera ha edificado verdaderos centros de transformación de vidas.

En estos espacios donde se aprende inglés, computación y atención al cliente, también  se concluyen estudios básicos y bachillerato con reconocimiento oficial. En destinos turísticos como Los Cabos y La Paz, estas escuelas representan una oportunidad real para que los beneficios del turismo lleguen a las familias. 

El impacto es tangible: trabajadores mejor preparados, empleos más dignos y comunidades que se integran de manera activa al desarrollo turístico. La CROC ha entendido que el sindicalismo del siglo XXI no puede limitarse a la defensa laboral, sino que debe ser un agente de cambio social.

De tal manera que la competitividad y el éxito de un destino turístico no pueden medirse únicamente por la altura de sus hoteles o la exclusividad de sus campos de golf,  el verdadero éxito radica en que la prosperidad sea compartida. 

Impulsar la profesionalización de las y los trabajadores es elevar la calidad de vida de sus familias y blindar el futuro de Baja California Sur. El camino trazado por el sindicalismo que encabeza Isaías González Cuevas demuestra que, cuando la capacitación se coloca en el centro de la agenda laboral, ganan los trabajadores, gana la iniciativa privada y, sobre todo, gana Baja California Sur.

¡Enhorabuena por la nueva escuela de turismo en La Paz!

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…