
• La Paz es el primer municipio del país en firmar un acuerdo con Conanp para realizar visitas educativas y recreativas a las Áreas Naturales Protegidas
Acompañada por estudiantes de la primaria Carlos Moreno Preciado, la alcaldesa Milena Quiroga Romero dio inicio al programa “Palomilla Aventurera”, una estrategia pionera en temas de educación ambiental y apropiación del territorio que posiciona a La Paz como el primer municipio del país en establecer un acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para acercar a la población a las Áreas Naturales Protegidas (ANP).
Como parte de este arranque, el Ayuntamiento de La Paz y la Conanp concretaron un convenio de colaboración para trabajar de manera conjunta en la protección de las ANP, impulsando acciones de educación, sensibilización y cuidado ambiental dirigidas principalmente a estudiantes de nivel básico y medio superior.
“La idea de este programa es que niñas y niños de diversas escuelas conozcan las áreas naturales y nos ayuden a protegerlas, porque en La Paz sí nos cuidamos todas y todos, y en La Paz sí protegemos nuestras Áreas Naturales Protegidas”, expresó la presidenta municipal.
“Palomilla Aventurera” nace de la visión compartida en la Red de Ciudades del Aprendizaje, que reconoce que el aprendizaje ocurre en todos los espacios de la vida cotidiana. En este sentido, Milena Quiroga como presidenta de la red latinoamericana impulsó esta iniciativa para que, a través de un enfoque basado en el lugar, las Áreas Naturales Protegidas sean reconocidas como espacios de aprendizaje, identidad, convivencia y formación comunitaria.
La alcaldesa subrayó que este programa representa una estrategia concreta para fomentar la reapropiación y protección de los espacios naturales que hay en el territorio sudcaliforniano, permitiendo que estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria visiten al menos un Área Natural Protegida durante cada ciclo escolar.
Previo al arranque oficial de esta iniciativa, Milena Quiroga encabezó una caminata por uno de los cerros del Área de Protección de Flora y Fauna de Balandra junto a estudiantes del Conalep, quienes aprendieron sobre la vegetación característica del lugar, realizaron activación física y disfrutaron de una vista distinta de una de las riquezas naturales más emblemáticas del municipio.