POR ARIEL VILCHIS

Los Cabos es el tercer destino turístico  internacional de Mexico y, aún cuando ha hecho de la hospitalidad su marca registrada, al iniciar la semana esa imagen se ha visto empañada por los recientes bloqueos a vialidades de Cabo San Lucas. 

Otra vez lo hicieron los transportistas,  quienes bloquearon por varias horas el bulevar Lázaro Cárdenas y la carretera transpeninsular, lo cual ocasionó caos vehicular e impidió la correcta movilidad de turistas, incluso al menos uno de los cruceros que llegó ayer a Cabo San Lucas evitó bajar a sus pasajeros. 

La protesta de los transportistas con concesiones federales no tiene sustento, simplemente no quieren cumplir la ley y aún cuando su demanda pueda ser legítima, no les da derecho de trasgredir la ley ni dañar a terceros. Los transportistas se quejan de los operativos de la Dirección de Trasporte Estatal, del aseguramiento de unidades “piratas”. Quisieran andar por la libre. 

Bien hace la autoridad en voz del gobernador del estado en no ceder ante sus presiones, lo hecho por la Dirección de Trasporte está enfocado en garantizar orden y legalidad en una actividad que lo requiere, por la seguridad de los turistas. 

Por otro lado, están quienes sufren las consecuencias de las malas decisiones de los transportistas; los empresarios, los comercios, los prestadores de servicio, quienes advierten sobre el riesgo de cancelaciones, pérdidas económicas y el daño a la imagen del destino turístico. 

De tal manera que el Estado debe poner orden, aplicar la ley, mantener el diálogo pero siendo firmes contra quienes quieran utilizar tácticas que dañan a la ciudadanía, a los turistas, al sector empresarial. La movilidad no puede ser rehén de unos cuantos, de intereses particulares como lo son los transportistas de CSL.

Ayer bloqueo, parálisis, transgresión de la ley, así es complicado pedir diálogo. Los transportistas deben cumplir la ley y el estado hacerla valer. Reclamar por sus derechos puede ser  legítimo, paralizar la movilidad no. 

Ya veremos qué sucede, es mi opinión. Al tiempo…