POR ARIEL VILCHIS

El 2023 es un año eminentemente electoral a nivel federal. Los actores políticos que aspiran a suceder al presidente Andrés Manuel López Obrador tendrán que intensificar su activismo para consolidar sus proyectos y con ello verse favorecidos con la designación de su partido Morena.

Las llamadas corcholatas, nombrados así por el propio presidente, ya están inmersos en las estrategias de posicionamiento que los acerquen a la ciudadanía y que les asegure el respaldo popular suficiente para ser el abanderado y sucesor del presidente de la República.

Aun cuando suene todavía lejano el 2024, las acciones que emprendan la Jefa de gobierno capitalino Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López Hernández o el canciller Marcelo Ebrard sin lugar a dudas tendrán una repercusión en nuestro estado, donde los activistas y operadores políticos también ya andan muy activos en la promoción de los proyectos nacionales.

De tal manera que «Es Claudia», » Que siga Lopez» «Yo Voy Adan» y quienes apoyan a Ebrad ya están moviendo sus fichas, porque serán precisamente esos apoyos los que en un futuro cercano se vean reflejados en las candidaturas que estarán en juego en la entidad.

Es por ello que, a lo largo de los meses de este año que recién inicia, veremos mucha actividad política enfocada a los aspirantes nacionales. No debe sorprendernos las expresiones de apoyo, activismo y organización que los políticos locales de filiación Morena -y quizá alguno que otro no tan Moreno- hagan en favor de las llamadas corcholatas.

Por lo pronto, es visible el apoyo que reciben en la entidad el Secretario de Gobernación Adán Augusto López Hernández a quien llaman el tabasqueño más sudcaliforniano y la Jefa de gobierno Claudia Sheinbaum.

En Morena caminan a pasos firmes en la consolidación del proyecto nacional, las críticas al presidente no le han hecho mella en su popularidad y mantiene elevados niveles de aceptación ciudadana. Sin embargo, es previsible que los aspirantes a sucederlo se encuentren en el escrutinio público por sus responsabilidades y acciones, por ello deberán redoblar sus esfuerzos en el año previo a la elección que será la madre de todas las batallas, la sucesión del 2024.

La oposición sigue extraviada y por ahora no preocupa, ya veremos qué sucede. Es mi opinión…