POR ARIEL VILCHIS

El banderazo de salida para el proceso federal electoral del 2024 se dio desde el preciso momento que se mencionaron los posibles aspirantes a participar en la renovación del poder ejecutivo, las llamadas corcholatas.

No es para nadie un secreto la intención de participar en el proceso de figuras nacionales como la jefa de gobierno de la CdMx Claudia Sheinbaum, el canciller Marcelo Ebrad o el propio secretario de gobernación Adán Augusto López por parte del partido que gobierna la nación.

De ahí el gran despliegue propagandístico y mediático que se ha implementado en todo lo largo y ancho del país por parte de grupos y asociaciones que los apoyan.

De tal manera que lo ocurrido el día de ayer, que se llevó a cabo en la capital del estado una asamblea informativa en apoyo a las acciones que ha emprendido la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum por parte de la asociación civil “Que siga la democracia” coordinada por Gabriela Jiménez, no es más que otra acción de ciudadanos que intentan llevar un mensaje a toda la ciudadanía. Otros eventos para otros personajes también se han realizado en el pasado reciente en tierras sudcalifornianas.

Sin embargo, algo que parece curioso es que las voces que señalan y cuestionan este tipo de eventos solo sean por parte de los medios de comunicación. Se entiende el deber y la obligación de informar a la ciudadanía e incluso la crítica, pero viniendo sólo de los medios de comunicación me parece que se queda corta cualquier cosa que se Denuncie o Señale de estos eventos, sobre todo en temas como posibles delitos electorales o cuestionamientos a la participación activa de funcionarios en los actos en horario laboral.

Lo anterior deja al descubierto la pasiva participación en la vida pública y política de los partidos de oposición, quienes se limitan a ser simples espectadores de lo que ocurre en la arena política, extraviados o simplemente jugando un papel bastante mediocre de supervivencia.

Pero bueno, lo cierto es que en todo este panorama de señalamientos las reglas del juego electoral son claras y nada de lo que se diga hasta el momento cae en la cancha de delitos electorales o actos anticipados de campaña.

Tan sencillo como que, hasta  ahora, no se han realizado actividades de promoción del voto, ya que no estamos en tiempos de campaña. No hay mensajes que contengan llamados expresos al voto en contra o a favor de una candidatura o un partido. Valga pues, no estamos ni siquiera en medio de un proceso electoral. Eso ocurrirá hasta finales del año que entra.

Lo que hasta ahora hemos visto es entonces una serie de eventos y actos encaminados a la promoción de una figura, de un personaje, más no así de alguna candidatura en particular, por lo que los ciudadanos deberíamos estar acostumbrados a este tipo de actividades ya que mantienen a la sociedad informada de las figuras públicas que en un futuro pueden contender en procesos electorales y, sin duda, es la información lo que permitirá elegir de mejor manera a los futuros gobernantes. Así las cosas, es mi opinión, al tiempo…