POR ARIEL VILCHIS

Lo mencioné en este espacio en días pasados, la lucha magisterial por alcanzar mejores condiciones de trabajo es legítima. Por ello siempre será importante el que sea atendida y escuchada para encontrar soluciones al reclamo de la base trabajadora. Al final de cuentas, la lucha laboral también es de diálogo y acuerdos.

De tal manera que el día de ayer se llevó a cabo una marcha y una manifestación por parte del sindicato de maestros de la educación (SNTE). Una marcha que culminó en Palacio de Gobierno en el que, después de las disertaciones de algunos maestros, fueron atendidos y escuchados por el gobernador del estado, quien entiende perfectamente la lucha sindical.

La postura del gobierno siempre ha sido de diálogo y de buscar los caminos para alcanzar mejoras para el gremio magisterial. Eso está claro.

Sin embargo, algo pasa al interior del SNTE en Baja California Sur. La división entre las secciones es evidente, quizá la falta de liderazgo comienza hacer mella en el sindicato de maestros.

Vamos por partes. Una marcha que muchos ciudadanos calificaron de FIFÍ -pues los maestros optaron por circular en sus carros en lugar de tomar la calle a pie como antaño-, arengas en los discursos en la explanada de gobierno que en momentos daban sueño y que por lapsos eran ignorados por la mayoría de los presentes. Y lo que fue más evidente para la ciudadanía fue un desdén por parte de los mismos maestros a la protesta, ya que convirtieron los jardines de Palacio de gobierno en una especie de Día de Campo en el que a la sombra de los árboles se sentaron en sillas portátiles a degustar burritos, sándwiches, empanadas, sabritas y elotes que ofertaron vendedores ambulantes, mientras los oradores de la marcha hablaban como merolicos.

El liderazgo del SNTE sección 3 se vio mermado al no poder convocar a todas las corrientes del sindicato, al no mantener la atención de los maestros con las arengas, al no lograr la unidad entre los agremiados en la búsqueda de mejores condiciones laborales para los maestros. Eso sí, algunos maestros demostraron que las comodidades están por encima de la lucha. Antes muerta que sencilla, versa un dicho popular.

Finalmente los maestros fueron atendidos por las autoridades, sus demandas fueron escuchadas y serán atendidas. Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…