POR ARIEL VILCHIS

Hacerle frente a los fenómenos meteorológicos que cada año se dejan sentir en la entidad saca lo bueno y lo malo, descubre lo negativo y lo positivo, evidencia las carencias pero también deja ver las fortalezas que como gobierno y sociedad tenemos.

Después del paso del huracán  KAY queda más que claro que es la prevención el camino para evitar situaciones que lamentar; pero también es claro que hay situaciones que no deben dejarse de lado como lo es la precaución y el cuidado que como sociedad debemos tener, sobre todo al circular por las carreteras después de un fenómeno meteorológico que cause daños a la infraestructura.

Desde el gobierno se actuó de manera eficiente y oportuna. El Consejo Estatal  de Protección Civil encabezado por el gobernador del estado Victo Castro Cosío le dio puntual seguimiento al fenómeno meteorológico, con  estrecha comunicación con los municipios y toma de decisiones que salvaguardaran la integridad de los sudcalifornianos.

Lo alcaldes hicieron su mayor esfuerzo con total responsabilidad. Los Cabos, La Paz y Mulegé lo hicieron bien, atentos a las necesidades de la población y, en la medida de lo posible, brindaron su apoyo a los que menos tienen o, dicho de otro modo, a quien más lo necesita. Es de resaltar el trabajo del alcalde cabeño Oscar Leggs y su invaluable apoyo solidario al municipio de Mulegé.

El despliegue funcionarios estatales a todos los rincones del estado y sobre todo a la zona norte fue una decisión acertada por parte del ejecutivo, labor que realizó con toda responsabilidad el secretario general de gobierno Homero Davis Castro y un grupo de funcionarios que lo acompañaron. La tarea no está concluida, la reconstrucción apenas empieza después de la evaluación de daños realizada el pasado fin de semana.

Me parece que el reto más importante será el de reconstruir lo más pronto posible la infraestructura dañada en carreteras, caminos y puentes; así como en las ciudades el mantenimiento de las calles, situación que al implicar recursos económicos requerirá de toda la pericia del gobierno estatal. Por cierto, ya se mostró un primer avance el fin de semana con la implementación del Programa Juntos es Posible Limpiar BCS, la reapertura de la carretera transpeninsular en los tramos que se vieron afectados por la corrida de arroyos y un programa emergente de bacheo en la capital del estado.

De tal manera que, a unos días de pasada la tormenta, regresa la calma. Con solidaridad entre los municipios, con coordinación y acciones desde el gobierno del estado, no resta más que esperar a que poco a poco se reestablezca la normalidad. Es tarea de todos…

Es mi opinión. Al tiempo…