POR ARIEL VILCHIS

Gobernar la capital del estado no es cosa menor, ejecutar políticas públicas para más de doscientos cincuenta mil habitantes requiere de talento, de experiencia administrativa, de buen juicio para sobre llevar la problemática de una ciudad que día a día demanda mejores servicios públicos (alumbrado, recolección de basura) servicio de agua potable y una eficiente conducción en materia de vialidad. Hasta el momento, la administración de Milena Quiroga no ha dado en el clavo en ese rubro.

Y es que en definitiva no es lo mismo ser borracho que cantinero o, dicho de otro modo, no es lo mismo ser luchador social que estar al frente de una dirección de gobierno municipal. Por supuesto que estar detrás de manifestaciones, presentación de proyectos o simplemente criticando en las redes sociales es más sencillo que ser un funcionario público eficaz y eficiente.

El caso concreto de la dirección municipal de vialidad de la capital del estado es el claro ejemplo de lo dicho en el párrafo anterior; el actuar de  quien se encuentra al frente de tan delicado puesto es Frank Aguirre, promotor de las ciclo vías de las que sin duda sabe algo pero en otros temas de vialidad nomás no da una.

Para la ciudadanía han quedado en manifiesto los graves errores que desde esa dirección han salido para perjuicio de la sociedad paceña, desde las calles pintadas con doble raya, la intervención de esquinas con pinturitas de colores que se despintan a las dos semanas, cuatro altos que aparecen un día y desaparecen a los días, calles dignas de una vialidad de la luna por tanto cráter y la última graciosada del fantoche bicicletero: poner anuncios confusos que pudieron provocar accidentes  en la esquina de Colima y Las Garzas.

La realidad es que las vialidades de la ciudad están en un franco cochinero y a quien se encuentra en esa dirección municipal poco le importa ya que su visión esta sesgada, pues no es un profesional en el tema sino un aficionado al que le gusta  andar en dos ruedas como si otra cosa no existiera. Mientras, los accidentes en las calles de La Paz siguen ocurriendo.

Transcurridos siete meses de la administración municipal de Milena Quiroga quizá sea tiempo suficiente para pensar en cambios, ya  pagó con creces al sostener  a quien ha mostrado ser ineficiente en el puesto. De no tomar medidas, la alcaldesa tendrá que cargar con el costo político que ello representa pues la ciudadanía se enfada pronto de la ineptitud y Frank Aguirre ya tiene una master.

Cargar con el costo político, hacer cambios o no hacer nada. La  última palabra la tendrá la alcaldesa y la ciudadanía estará atenta….

Ya veremos que sucede, es mi opinión, al tiempo…

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