Por Alejandro Barañano

A través de una investigación periodística realizada por Tulio Ortiz Uribe y publicada en su revista “La Tijereta”, fue que se supo de la existencia de probables daños al patrimonio de la empresa Exportadora de Sal SA de CV por un monto de 97 millones 600 mil pesos.

Esto se basó en el documentó que la Auditoría Superior de la Federación emitió luego de fiscalizar la cuenta pública 2019 de esa corporación de participación estatal mayoritaria, pues se encontraron pagos en exceso, contratos con personas físicas que tienen parentesco con quien era el director de la empresa, pérdidas por incumplir con procedimientos administrativos y sanciones por parte de PROFEPA por deterioro grave de los ecosistemas.

También se divulgó que no se halló durante la indagatoria un control actualizado de los pasivos contingentes con motivo de una serie de juicios mercantiles, civiles y laborales que enfrenta la Salinera de Guerrero Negro, lo anterior derivó en 6 recomendaciones, 11 promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria y 3 pliegos de observaciones.

En la investigación periodística del amigo Tulio Ortiz, se destaca también que la empresa Exportadora de Sal hizo un pago por 80 millones 476 mil pesos en 2019 a los Astilleros MARECSA, -por motivo de la construcción de un barco remolcador- pero  lo realizó sin verificar el avance real en la construcción, ya que de acuerdo a una auditoría practicada por la Secretaría de Marina en el año 2020 se encontró que dicho avance era del 39.78 por ciento y no del 81.15 por ciento como había informado por el astillero.

Por otra parte, la empresa Exportadora de Sal realizó contratos sin tomar en cuenta evidentes conflictos de interés; como por ejemplo el 101010002-LPN-05-19 por 3 millones 725 mil 832 pesos  que fue adjudicado a Jesús Manuel Rocha Núñez, primo hermano de quien entonces era director de la salinera, Antonio Avilés Rocha.

Otro conflicto de interés se observa en la firma del contrato ESSA-GAA-065-2019 suscrito con la empresa San Diego Materiales y Equipos, S.A. de C.V., cuyo representante legal es Antonio Rocha Núñez, curiosamente también primo de Antonio Avilés Rocha, y donde la Auditoria Superior de la Federación marcó que el expediente del procedimiento de licitación no incluyó la documentación comprobatoria que acreditará el resultado de la investigación de mercado, ni las cotizaciones realizadas ni el análisis de los precios aceptables que sirvieron de referencia para la evaluación económica de las propuestas presentadas.

Además, la entidad fiscalizadora, o sea la misma Auditoria Superior de la Federación, detectó un perjuicio adicional por 16 millones 600 mil pesos al rebasar el presupuesto autorizado de un contrato de servicios con terceros; aunado a un daño en las finanzas de Exportadora de Sal por un millón de pesos, esto al no justificar la subcontratación de un coordinador ejecutivo de procesos presupuestarios y contables, y de un auditor de procesos operativos.

También habría que sumarle la evaluación practicada por un despacho contable que determinó, que en noviembre de 2019 la empresa tenía almacenadas 7 mil 360 toneladas métricas de sal de mesa procesada fuera de especificación en el patio de la bodega con un valor original de 15 millones 767 mil 400 pesos, y por su deterioro, su valor disminuyó a 2 millones 742 mil 600 pesos.

A pesar de que desde el año 2013 la Auditoría Superior de la Federación hizo observaciones para que la empresa salinera modificara la estrategia de comercialización y estableciera nuevas condiciones equitativas que no limitarán su actuación para acceder a nuevos mercados, ello a fin de maximizar la generación de valor para México, así como evaluar otras alternativas para la venta del producto, la empresa Exportadora de Sal de Guerrero Negro continúa a la fecha sin modificar el contrato de comisiones y ventas de sal con Mitsubishi Corporation, lo que por ende es otra mancha más en la persona del ahora ex director Antonio Avilés Rocha, quien simplemente salió de la compañia de manera sigilosa para no verse envuelto en medio del escarnio popular, pero como decía mi Nana: A toda capillita le llega su sacristán; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

COMO EN BOTICA

Existen muchas dudas sin responder después de la visita que hiciera ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR a Baja California Sur.

PRIMERA: ¿Por qué VÍCTOR MANUEL CASTRO COSÍO no apareció en ninguna fotografía junto al de Macuspana, Tabasco?

SEGUNDA: ¿Qué hay de cierto de que se quedó como novia de rancho el vetusto maestro jubilado con aquello de la cena que le tenía preparada a MANDATARIO NACIONAL?

TERCERA: ¿Cómo fue que ARMIDA CASTRO GUZMÁN logró dos encuentros con el visitante y a su supuesto “GRAN AMIGO” lo mantuvieron a raya en todo momento, no permitiéndole que se acercará a ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR?

CUARTA: ¿A cuál Santo se encomendó la ALCALDESA DE LOS CABOS para lograr estar en el mismo hotel y en el mismo piso que el PRESIDENTE DE MÉXICO, cuando a “EL PUCHAS” y al pusilánime de ALBERTO ARNOLDO RENTERÍA SANTANA ni tan siquiera una mirada les brindó?

Luego entonces se deduce que el supuesto candidato a la gubernatura de BAJA CALIFORNIA SUR por Morena no está tan bien parado como asegura; y peor aún, dicen que anda todo acalambrado porque existe la alta posibilidad de que ni en la boleta electoral aparezca su nombre. . . ¡HE DICHO!