Por Alejandro Barañano

Son muchas las voces que acusan y señalan que el diputado Humberto Arce Cordero agredió y trató de ultrajar a una mujer la madrugada del pasado sábado, y que tal acusación quedó sustentada de acuerdo con lo dicho por la afectada al ingresar al Hospital General de Ciudad Constitución.

Lo datos que han ido recabando quienes le han dado seguimiento al asunto, marcan que el legislador enarbolado por las siglas de Morena fue quien origino que la dama en cuestión –y que por razones obvios se omite su nombre-  gritaba desesperada pidiendo ayuda –esto alrededor de las 01:30 de la madrugada- y asegurando que quien la golpeó también quería abusar de ella, atestiguando tal situación personal del nosocomio referido.

Entre ellos -se asegura- estaban un par de galenos, un enfermero, un químico y dos personas de intendencia, y que fueron quienes dieron fe que detrás de la agredida entró raudo y con la camisa desabrochada el mismísimo diputado Humberto Arce Cordero.

De acuerdo a la versión de los testigos, al diputado de Morena no le importó que estuviera presentes ni personal médico ni los familiares de internos, dando por ende un bochornoso espectáculo al grado que en su afán de someter a quien ahora la acusa, cayó de bruces sobre la báscula que se encuentra en la entrada de la policlínica en cuestión.

Ahora bien, como personal del Hospital General de Ciudad Constitución se había reportado para ese entonces vía teléfono con la autoridad policiaca, al percatarse de ello el diputado Humberto Arce Cordero salió cual gacela poniendo pies en polvorosa, no antes amenazando a lo presentes a que no abrieran la boca, porque de hacerlo se arrepentirían.

Ahora bien, de acuerdo a testigos hasta el dispensario médico llegaron dos unidades de Seguridad Pública Municipal, y una de ellas estaba marcada con el número 69.

Al cuestionar los uniformados sobre qué era lo que había sucedido, los testigos relataron lo acontecido con la mujer y quien la venía siguiendo, solicitando entonces que se levantara el reporte correspondiente, siendo una persona fémina del área de intendencia del mismo nosocomio quien se ofreció por lo que fue subida a la unidad oficial.

Además por las investigaciones realizadas por el medio digital “Contrastes de Comondú”, se sabe que la mujer supuestamente agredida por el diputado Humberto Arce Cordero labora en mismo el Hospital General de Ciudad Constitución, y a la par obtuvo otros datos por demás relevantes que por el momento se mantendrán en sigilo y secrecía.

Pero ahí no para la cosa con el diputado morenista, pues su defensa mediática la basa porque supuestamente se encontraba en resguardo domiciliario por haber resultado positivo a Covid-19, y que por lo tanto no podía ser el causante de la agresión y mucho menos al intento de abuso que la mujer asegura haber padecido.

Esto, como ya lo dijimos fue el sábado pasado, pero ayer martes como si nada el mismo Humberto Arce Cordero se apersonó en el Congreso del Estado, tirando por la borda su cuartada de que estaba en supuesta recuperación de salud, y tan es cierto esto que empleados del Poder Legislativo decidieron abandonar la primera planta del edificio parlamentario luego de enterarse de la llegada del oriundo de La Toba, quien por cierto lo hizo junto con sus ayudantes que también dieron positivo al virus que a muchos aqueja y que a otros ha llevado a la tumba.

Con todo esto queda en claro que el diputado o es irresponsable o en mentiroso, y por ello ahora le exigen que presente un examen médico con pruebas fehacientes de que en realidad ya no representa un peligro para el entorno en que se mueve.

La aberración mostrada por la persona de Humberto Arce Cordero dio pie que se retrasara el inicio de la sesión del día de ayer en el Congreso del Estado, pues personal sindicalizado exigió la presencia de brigadistas del Sector Salud para que esterilizaran toda el área por donde transitó pachorrudamente el diputado junto con sus auxiliares.

Quienes vivieron el momento comentan que Humberto Arce Cordero se puso sin impórtale nada diversas llamadas telefónicas a las afueras del recinto, pero que en cuando se percató de la presencia de varios medios de comunicación actuó de igual manera a como lo en el Hospital General de Ciudad Constitución, o sea una graciosa huida que como se nota ya se le está haciendo costumbre; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .