Por Alejandro Barañano

Desde hace unos varios meses atrás daba la impresión que Alberto Arnoldo Rentería Santana estaba totalmente desligado del ámbito político, pero ayer sin más ni más salió de su autoexilio –o agujero en donde se encontraba- para orquestar golpeteos mediáticos buscando simplemente dar un manejo epistolar ante los pocos seguidores que aún le quedan, y sobre todo dándole vida al trama que está armando sobre los escombros que dejó después de haber permanecido al frente de la dirigencia estatal del Movimiento de Regeneración Nacional.

Lo curioso es que el defenestrado ex líder de Morena no sabe ni tiene la menor idea de cómo podrá regresar por sus propios fueros ante lo que dejó tirado, sobre todo cuando ahora son otros los grupos hegemónicos los que se disputan el derecho inapelable de ser los “fieles de la balanza” con miras a lo que será el proceso electoral de junio del 2021.

Y lo digo porque el ex “garrotero” acapulqueño quedó imposibilitado para actuar por cuenta propia después de la fallida elección interna de la dirigencia de Morena en la que intervino; por lo que el virtual y rudo regreso de ahora tristemente célebre “aviador” de Fertimex –pues estuvo cobrando en la nómina de paraestatal por más de un año y medio-  dejó en duda la bienvenida entusiasta bienvenida que se suponía le darían sus correligionarios, y tan le salió contraproducente que ahora se da cuanta que lo ven con malos ojos por los acercamientos que desde siempre ha mantenido con Víctor Manuel Castro Cosío, esto para negociar con el ex maestro jubilado alguna candidatura para lo que viene.

Tan es cierto esto, que baste recordar que desde inicio de este 2020, Alberto Arnoldo Rentería Santana “desapareció” de la noche a la mañanade los escenarios políticos locales, ello como si se lo hubiese tragado la tierra. Pero curiosamente luego de ser exhibido cobrando en la nómina de Fertimex, y más aún  al no transparentar los “gastos” del Movimiento de Regeneración Nacional ante el Instituto Nacional Electoral, queda en claro que no tiene ninguna posibilidad de aparecer en las boletas electorales del próximo año como el guerrerense asegura.

Por eso llama poderosamente la atención que el hoy envalentonado y disque bien apoyado por los pocos seguidores que tiene, busque en contubernio con su nuevo socio –y me refiero a “El Puchas”-  lo relativo a las próximas candidaturas, sobre todo cuando ante el eventual y sorpresivo regreso del ex “garrotero” acapulqueño ha guardado un extraño silencio el todavía coordinador de los Programas Federales en la entidad, dejando en claro que realmente ve con buenos ojos a Alberto Arnoldo Rentería Santana, ya que se convierte en el empuje final que le hacía falta tener para cristalizar sus ambiciosos proyectos personales de cara al 2021.

Así, simplemente buscando convertirse en la “bisagra puchista”, Alberto Arnoldo Rentería Santana se mete de lleno en los conflictos que se han venido producido entre el maestro jubilado y el alcalde de la ciudad capital, motivados estos por los disensos internos o bien por las agrias y agresivas confrontaciones que ha habido entre las hordas morenistas, y que por ciento ya han sido identificadas por la misma sociedad.

No cabe duda que el eufórico y campante regreso de Alberto Arnoldo Rentería Santana no augura nada bueno, sobre todo si tomamos en cuenta la existencia del abultado expediente que existe por las tantas pillerías en que ha estado metido, no solo como dirigente del Sindicato de Gastronómicos así como por la soterrada destrucción del icónico Hotel Los Arcos, donde como muchos saben hizo y deshizo a su antojo sin medir consecuencias, y mucho menos prevenir futuros daños que ahora seguro estarán a punto de cobrarle; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .