Dengue

Ante la actual temporada de lluvias, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado, recomienda a su población derechohabiente evitar que los mosquitos transmisores del dengue, zika y chikungunya se reproduzcan, al realizar acciones en la casa, el trabajo, escuela y comunidad dentro de las cuales se encuentran:

  • Lavar con jabón y cepillo cubetas, piletas, tinacos, cisternas, floreros, bebederos de animales y cualquier recipiente que pueda servir para que se acumule el agua.
  • Tapar y voltear los recipientes de almacén de agua.
  • Tirar botellas, llantas o trastes que no utilice y que puedan servir de criaderos.

La Coordinadora Auxiliar en Salud Pública, Diana Erika Gómez Campos, explicó que el insecto que transmite estas tres enfermedades, presentan sintomatologías similares y son identificadas en las Unidades de Medicina Familiar.

Los síntomas en el caso del dengue son: fiebre de dos a siete días y dos o más de las siguientes manifestaciones: náusea, vómito, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, salpullido, comezón y en casos graves sangrado en las encías y/o moretones.

En el caso del chikungunya, fiebre de inicio súbito, dolor de cabeza, dolor de articulaciones principalmente en muñeca, manos, codos, rodilla y pies de intensidad variable, acompañados de salpullido predominantemente en el pecho, malestar general y conjuntivitis.

Mientras que en el caso del zika, febrícula, salpullido (que inicia en la cara y se extiende al resto del cuerpo), dolor de cabeza, malestar general, dolor en las articulaciones o músculos, y conjuntivitis no purulenta o enrojecimiento de los ojos.

Es importante mantener en esta temporada la cultura de la prevención y además de las acciones de descacharrización, usar repelente y colocar mosquiteros en ventanas.

La Doctora Gómez Campos destacó que es importante evitar la automedicación, acudir directamente a las Unidades de Medicina Familiar para ser valorados por los especialistas en caso de presentar algunos de los síntomas mencionados.

Por último, recalcó que el reposo y el consumo de agua en abundancia, ante la presencia de dichos síntomas, mejora el estado clínico del paciente.