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Por Alejandro Barañano

Tal parece que a José Walter Valenzuela Acosta se le olvidó lo que tanto criticó cuando andaba en campaña, ya que cuando llegó al poder le ganó la voracidad -y de manera descarada- enquistando en la nómina gubernamental no solo a familiares y esposas de funcionarios, sino incluso a una que otra querida de algún allegado, mostrando con ello su verdadera intención que no es precisamente buscar el bien del pueblo, sino su beneficio personal.

Claro que para lograrlo, los miembros que conforman el Cuerpo Edilicio han dejado de lado lo que la ley les marca para convertirse en simples comparsas del edil, ello por solapar el burdo nepotismo y la abultada nómina que existe a cambio de recibir un sublime y excelso sueldo, contando además con dos asistentes cada uno, y en algunos casos hasta metiendo en la lista de honorarios a su parentela tirando así por la borda aquel deslavado discurso de querer encabezar una administración totalmente austera.

Para quien no lo sepa, el sueldo nominal de cada uno de los regidores comundeños asciende a los 47 mil pesos quincenales; esto con dos recibos, el primero de ellos con un sueldo bajo y el otro con una compensación elevada.

Ya con descuentos de impuestos y una que otra batea de babas, a los comparsas del edil les queda un salario líquido de 38 mil 217 pesos, además de un apoyo para gasolina de entre mil 500 a dos mil pesos por semana –y se puede incrementar en situaciones especiales- que sumado da un total que supera la nada despreciable cifra de 82 mil pesos mil pesos.

No conformes con el elevado ingreso que reciben y el magnánimo apoyo para combustible que les dan, hay algunos zánganos comparsas del edil que se han dado el lujo de reclamar un mayor emolumento, esto bajo el argumento que es poco lo que les otorgan por el gran trabajo que desarrollan. ¡Quihubole!

Por eso los integrantes del Cabildo del Ayuntamiento de Comondú -incluyendo los de oposición- se han convertido en compinches y viles secuaces de José Walter Valenzuela Acosta, permitiendo a cambio un gobierno familiar y guardando sepulcral silencio ante tan descarado nepotismo vivido.

Habrá quien diga que lo antes descrito es falaz. Pues bien, para muestra basta un botón, y lo puso el mismísimo José Walter Valenzuela Acosta al meter en la nómina del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarilladocomo Coordinador Administrativoal medio hermano que tiene y que responde bajo el apelativo de Rosario Clemente Gastelum Acosta, claro que eso no fue más que con el fin de tener el control de un dinero que se convierte en “caja chica”; y por si eso ya fuera poco a su sobrino José Joel Gastelum López lo nombró Subdirector del Área Técnica y Proyecciones de la misma empresa paramunicipal.

Pero el galeno Walter no ha sido el único en incurrir en nepotismo, ya que la regidora Concepción Magaña no solo se conformó con el cargo de elección popular que obtuvo, sino que se dio el lujo de acomodar a su hijo como Secretario Particular; a su hermano Dolores Magaña como Subdirector de Servicios Públicos; a su sobrino de nombre Hilario Magaña, a la sazón de Subdirector de Recursos Humanos y a otro sobrino suyo, Alberto Magaña, -al que le apodan “El Güero”- lo impulsó para el Registro Público.

Además siguiendo el mal ejemplo del alcalde, la Síndico Miriam Berber Olguín asignó a su hermana Lorena -de los mismos apellidos- como Contralora Municipal, y obvio es decir que así toda la supervisión queda en familia; pero además se puede encontrar a su primo Alejandro García Berber en la Sala de Cabildo como Regidor.

Otro tronco familiar que es beneficiado directamente por el alcalde de Comondú es Luis Flores Mata, a quien se le conocía anteriormente como un gran crítico del sistema, pero que al llegar a la posición de gobierno ha actuado peor de que lo que reprochaba. ¿Por qué? Bueno, porque puso como Subdirector Administrativo del SAPA a su sobrino Ramón Flores; también a Arturo Escogido Flores como Inspector Fiscal; como Secretario de Servicios Públicos a Rodolfo Cota Amador y su hijo, Rafael Cota García, como Director de Obras Públicas.

Otro que no canta nada mal las rancheras por aquellos lares es Raúl Madrid Peña, quien logró instalar a su hermana como Directora de Deporte, o sea a Roció Madrid Peña; y en el rubro de conyugues beneficiados están ni más ni menos que el Asesor Jurídico, Sergio Tapia y su esposa Elda Isabel Pacheco Alcantar, o el Director de Bienestar Social, Miguel Ángel Sotelo y su esposa.

Ahora podrá juzgar si realmente el gobierno municipal que encabeza José Walter Valenzuela Acosta se ha convertido en toda una empresa familiar, echando a la basura aquella recomendación de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Pero ni modo, aún y con este embarazoso asunto, quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .