POR ARIEL VILCHIS

El proceso interno de Morena pausó esta semana por el informe presidencial, sin embargo ya está en su recta final. La muestra se dio la semana anterior con la entrega de nombramientos a algunos coordinadores estatales.

Sin duda, esta semana el mantra político será unidad, cerrar filas y cohesión. Todo ello por encima de aspiraciones personales.

En ese sentido, aquí en nuestro estado, es Saúl González Núñez quien ha puesto en sus discursos y declaraciones el tema sobre la mesa. «El movimiento por encima de las aspiraciones personales» ha repetido González Núñez en sus recorridos y visitas por las comunidades a lo largo y ancho de la media península.

Saúl González entiende el escenario y sabe que la disputa por la coordinación no será sencilla. Por eso, su estrategia apuesta por el manual clásico del partido: territorio, cercanía con la militancia y disciplina institucional.

Es precisamente esa disciplina institucional la fortaleza de Saúl González. Confiar en las reglas y apelar a la unidad lo posicionan como un cuadro político en Morena que será factor no solo en el proceso interno, sino de cara al proceso electoral.

Por lo pronto, Saúl deja claro su mensaje de unidad y cohesión, sin embargo, será en los próximos días que veremos si los demás aspirantes cierran filas o el proceso concluye en una batalla interna.

Ya veremos qué sucede. Es mi opinión, al tiempo…