BURÓ POLÍTICO 14-11 (2)

POR ARIEL VILCHIS

En los últimos días se ha vuelto tema en los medios de comunicación, en la opinión  pública e incluso con señalamientos de su propio partido,   lo relativo a los sueldos de  algunos presidentes municipales: que si ganan mucho, que si se aumentaron el sueldo, que si solo se bajaron un poco…

La verdad que es una cuestión que no debería generar mayor trámite, ya que el sueldo de quién trabaja es un  derecho y sin duda la frase de que a mayor responsabilidad mayor remuneración  toma sentido.

Y no importa si son suelditos o sueldotes, si están en el marco de la  ley,  lo importante es que exista transparencia y congruencia porque ciertamente la sociedad no quiere más políticos que se enriquezcan al amparo del poder. Pero de eso dista mucho la realidad con los actuales sueldos de los alcaldes sudcalifornianos.

La verdadera austeridad, si es que se quiere encausar la discusión por ese lado, debe ser en la austeridad del gasto público, el manejo responsable de los recursos financieros, en los planes de simplificación administrativa que se traduzcan en ahorro de materiales y de energía, donde se eficiente el gasto público para que se puedan implementar programas sociales. Dicho de otro modo, la austeridad en el gasto debe ser en el ejercicio de gobierno.

Pichicatear el sueldo de quien trabaja para obtenerlo es casi lo mismo que ponerse la soga al cuello, como dice el dicho, porque entonces no se le está dando el valor al desempeño y cualquiera puede ser señalado de ganar mucho. En ese sentido, para los alcaldes de Los Cabos Armida Castro, de La Paz Rubén Muñoz y Comondú Walter Valenzuela por ser de extracción morenista, han sido cuestionados por no bajarse el sueldo como algunos quisieran, ya que fue  promesa de campaña.

Sin embargo, e insisto, hay rubros en los que se debe poner mayor atención al hablar de austeridad: gasto de gasolina, viáticos, gastos de representación entre otros. Si los alcaldes transparentan el ejercicio de su gasto y lo manejan de manera eficiente no habrá argumento sostenible para cuestionar su sueldo, la sociedad no cuestionara si se lo bajan o no, siempre y cuando esté en el marco de la ley.

Tanto Armida Castro como Rubén Muñoz y Walter Valenzuela ya han declarado lo que perciben como presidentes municipales, incluso del edil comundeño se sabe que utiliza su sueldo para diversos apoyos sociales. Si su partido MORENA los quisiera sancionar por no bajarse el sueldo, no hay argumento, pues como se dijo en campaña: “nadie ganará más que el presidente de la república” y  ni Armida, Rubén o Walter están en ese supuesto. Lo demás es lo de menos.

De otros temas, como el de quienes se votan sus propios bonos y aumentos a su sueldo ya hablaremos, que esa es otra historia. Es mi opinión, al tiempo…

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