
Por Alejandro Barañano
Hace ya varios años escuché decir a un amigo que “la juventud es un defecto que se quita con los años”; y debo reconocer que la expresión me causó hilaridad y en realidad no le presté demasiada importancia.
Años después de haber escuchado dicha reflexión, me he negado a pensar que ese amigo mío haya tenido razón, pero al ver y analizar el actuar de quien hasta hace poco se le conoció como el “joven maravilla” del Partido Verde Ecologista de México en la entidad, me pone a cavilar que aquel amigo quizá tenía la razón.
Pero vayamos por parte para entendernos mejor, y comenzaremos abordando el tema diciendo que antier por desacuerdos con la dirigencia estatal del Verde que aún encabezada Alejandro Tirado Martínez, una treintena de integrantes del Comité Directivo Municipal de Los Cabos le renunciaron en grupo.
Por si esto no fuera poco, un centenar de militantes del partido del tucán anunciaron también ese mismo día que van a seguir trabajando en un proyecto que atienda más los intereses de Los Cabos y no de asuntos personales, tal y como sucede con el “joven maravilla” de Alejandro Tirado.
Junto con Karina Larumbe Pineda, quien era la presidenta del Comité Directivo Municipal del PVEM en el sur del estado, renunciaron también Christian Agúndez Gómez, hijo del ex gobernador Narciso Agúndez Montaño; Sergio Ramsés Puente, Nau Pineda Castañeda, Martin Amador, Iztel Ochoa, Pedro Humberto Vázquez y Luis Alberto Flores Puga, entre otros.
Y es que todos ellos al igual que poco más de un centenar de militantes se declararon inconformes con la designación de candidatos -que a decir de los quejosos- no eran militantes ni simpatizantes del Verde, sino más bien amigos y conocidos de Alejandro Tirado Martínez.
Pero la respuesta a tal acción no se hizo esperar por parte del “joven maravilla”, y salió con que el Partido Verde en Los Cabos se ha fortalecido más que nunca, derivado de la inclusión de perfiles ciudadanos no relacionados con apellidos de políticos de siempre; lo que a decir de Tirado los hacen una mejor mejor opción.
Ante esto, el todavía dirigente del Verde en la media península, calificó como un acierto haber incluido como precandidato a la alcaldía a Alejandro Rojas Tirado, pues según el “joven maravilla” ha generado una sinergia de trabajo muy especial en la tierra del Arco.
Y ese mismo día, como queriendo congraciarse con los pocos simpatizantes que aún lo siguen, anunciaba que habría un espectacular arranque de campaña por parte de quienes resultaron candidatos a puestos federales de elección popular, y para tal fin se corrió la invitación a diestra y siniestra para estar presente al filo de las 16:00 horas en un Salón de Fiestas denominado “Los Girasoles”, ubicado allá por el rumbo de Aeropuerto Internacional “Manuel Márquez de León” de la capital del estado.
Llegada la hora y para sorpresa de propios y extraños, el faraónico evento del “joven maravilla” resulto ser todo un fiasco, pues la algarabía la generaban una docena de niños que ataviados con “trajes de baño” marca Rimbros, chacoteaban en una poza de no más de medio metro de profundidad ante la mirada impávida de un grupo de mujeres que supervisaban las andanzas de los pequeños, y que a la vez esperaban impacientes la degustación de los manjares que habrían de otorgarles por haber hecho el esfuerzo de apersonarse en “Los Girasoles” para vitorear a su candidato al Senado de la República y a las diputaciones federales por los distritos I y II.
Bien decía Rubén Darío en su poema de Otoño a Primavera: “Juventud divino tesoro, ya te vas para no volver, cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer”.
Y lo digo porque cuánto llanto deberá derramar el “joven maravilla” cuando intente perdonarse a sí mismo el enorme daño que le ha hecho al Partido Verde Ecologista de México en Baja California Sur, mismo que le brindó la oportunidad de servirlo pero que por su mocedad e inmadurez tiró todo por la borda.
La verdad es que nadie sabe y tal parece que nadie lo sabrá, por lo que quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .