
POR ARIEL VILCHIS
El proceso interno de Morena para designar coordinador municipal tomó tintes de intenso al registrarse al menos diez aspirantes. Sin embargo, la viabilidad de un proyecto no depende del ruido en redes. La ecuación es sencilla institucionalidad, alianzas, eficacia de gestión y trabajo de base.
Bajo esta lógica, el registro de Karina Olivas Parra como aspirante a la coordinación municipal de Morena en la capital del estado es una propuesta que amalgama institucionalidad y trabajo constante en territorio, combinación que la posicionan como un perfil altamente competitivo.
Su aspiración se sostiene en varios pilares, institucionalidad. Olivas Parra los tiempos y las reglas de su partido para su registro formal.
Cohesión Ha demostrado una fina capacidad para tejer puentes entre el Partido del Trabajo y los diversos liderazgos de Morena, enviando una clara señal de madurez política.
Eficacia legislativa, su paso por el Congreso del Estado destaca por iniciativas pragmáticas orientadas a la salud, la familia y el desarrollo urbano, demostrando que conoce el funcionamiento técnico e institucional del aparato público. y por supuesto Legitimidad territorial. Su trabajo cotidiano en las colonias y comunidades le da el arraigo social indispensable para traducir las leyes en soluciones a demandas reales de la ciudadanía.
De tal manera que, Karina Olivas combina la disciplina del acuerdo político con la cercanía del trabajo de calle. De cara a la definición interna, su mayor activo es presentar un perfil equilibrado entre la capacidad técnica para gobernar y la presencia social para cohesionar a La Paz. Así las cosas en el proceso interno de Morena.
Ya veremos que sucede, es mi opinión, al tiempo…