POR ARIEL VILCHIS

Hay legisladores que aparecen en las fotos y otros que trabajan. El segundo informe del senador Homero Davis retrata lo segundo.

El senador sudcaliforniano es un representante que estuvo presente, trabajó y puso a nuestro estado en la agenda nacional.

Asistió al 100% de las sesiones. Hubo 63 ordinarias, 3 extraordinarias, 11 solemnes y 3 de Congreso General. En un Congreso donde la ausencia se volvió costumbre, esa constancia cuenta.

Presentó 25 iniciativas y 35 puntos de acuerdo, intervino 18 veces en tribuna y formó parte de nueve comisiones. Es presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso, secretario de Hacienda, Salud, Puertos e Infraestructura Marítima y Estudios Legislativos. Esta última despachó 85 dictámenes, una de las cargas de trabajo más pesadas del Senado.

Lo mejor del informe es que no se perdió en la abstracción. Propone que los pescadores ribereños dejen de pagar derechos de pesca cuando su captura es para consumo doméstico o no supera dos salarios mínimos; pide una norma oficial para aprovechar de forma sostenible la almeja chocolata; defiende que Loreto siga siendo puerto de cabotaje y alerta sobre los riesgos de los buques metaneros en el Golfo de California; Insiste en destinar recursos al Parque Nacional Revillagigedo. También buscó una salida para los deudores de la extinta Financiera Rural. Son temas concretos, temas del pueblo de Baja California Sur.

Pero el senador no se quedó en lo local. Propone una Ley General de Salud Mental, atención integral para las mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio, y una política de nutrición en las instituciones de salud. Plantea apoyos al turismo de reuniones y a los cruceros, y pide corregir la pensión por viudez para que no dependa del estado civil. Habló también de prevención del dengue, la hepatitis y las adicciones, y de la protección de los planteles escolares. Es una agenda amplia que toca a las familias.

Por otra parte, su Casa de Gestión en La Paz resolvió 341 solicitudes. Detrás de cada número hay una familia que fue escuchada. A eso se suman los encuentros con empresarias, jóvenes y productores. Un senador que abre las puertas de su oficina y del recinto legislativo, hace lo que debe hacer un representante.

Es cierto que no todas sus propuestas se han convertido en ley y que la Comisión Bicamaral del Canal sigue por instalarse. Pero así funciona el Congreso: las iniciativas maduran con el tiempo, las comisiones dependen de acuerdos y las instalaciones de órganos bicamerales no dependen de un solo legislador. Sembrar propuestas serias, sostenidas y bien enfocadas es la primera condición para que algún día se cosechen.

De tal manera que su informe retrata a un senador presente, trabajador y atento a su estado. Para Baja California Sur es importante tener a alguien que lleve su voz al Senado y no se canse de repetirla.

Ya veremos que sucede, es mi opinión al tiempo…