
POR ARIEL VILCHIS
“En política no hay sorpresas, hay sorprendidos”
En el proceso interno de MORENA lo que realmente marcó la diferencia fue el método.
Todo estaba diseñado para que el proceso interno de la Cuarta Transformación se viviera como una contienda equitativa, pero la inercia de los acontecimientos apuntaba en una sola dirección.
Desde el inicio de la contienda, la narrativa de la continuidad parecía escrita a su favor. Ocupaba una de las vitrinas de gestión más visibles del territorio, proyectando un perfil técnico pero firmemente disciplinado al movimiento. En las mediciones de opinión pública, su nombre encabezaba las encuestas de reconocimiento y preferencia de manera constante, convirtiéndose en la rival a vencer desde el primer día.
El camino, sin embargo, no estuvo exento de tensión. La confrontación con algunos de los aspirantes —liderazgos masculinos de peso dentro de las filas del partido y del aparato legislativo que reclamaban su propio espacio— tensó las cuerdas del movimiento.
Hubo acusaciones veladas sobre el uso de la estructura institucional, debates ruidosos alrededor de las encuestas y reclamos de neutralidad hacia la dirigencia. Mientras sus contendientes buscaban posicionarse a través del contraste y el enfrentamiento directo, ella apostó por mantener una postura de aparente neutralidad, alineada con el discurso del comité nacional y enfocada en recorrer la calle bajo el lema del trabajo territorial.
Cuando la Comisión Nacional de Elecciones finalmente dio a conocer los resultados de las encuestas, la tendencia inicial se confirmó. El anuncio formal de su designación como Coordinadora no tomó por sorpresa a nadie, la victoria validó lo que ya se sabía desde antes y que sus rivales nunca pudieron revertir. La foto de la unidad obligada cerró el capítulo: los contendientes estrecharon su mano frente a los reflectores, aceptando las reglas del juego.
Amable lector si usted llegó a imaginar que este relato corresponde al desenlace del proceso interno que actualmente se desarrolla en Morena, se equivoca. Lo descrito líneas arriba corresponde al manual trazado por Claudia Sheinbaum a nivel nacional para la presidencia de la República en 2024.
Si usted cree que ese libreto de contención interna y de disciplina partidista se replica en Baja California sur con Milena Quiroga es mera coincidencia.
Sin embargo, la decisión está tomada, solo falta anunciarla.
Ya veremos qué sucede. Es mi opinión, al tiempo…