
POR ARIEL VILCHIS
El repunte en la aprobación del gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, que alcanza el 59.7% según Demoscopia Digital en julio de 2026, es un dato alentador para su administración. Es también, un mensaje político que refleja confianza en la gestión estatal y en los resultados de la Cuarta Transformación en Baja California Sur.
Este incremento no ocurre de manera espontánea, el estado lidera a nivel nacional en menor pobreza laboral, mientras que programas sociales y obras públicas han permeado a lo largo y ancho de la media península, generando beneficios concretos para las familias sudcalifornianas.
A ello se suma un elemento esencial en la construcción de legitimidad, la rendición de cuentas. Las ruedas de prensa periódicas del gobierno estatal, conocidas como Conferencias para el Pueblo, han funcionado como un espacio de transparencia donde las distintas secretarías exponen avances, resultados y pendientes. Este ejercicio no solo acerca la gestión pública a la ciudadanía, sino que también fortalece la imagen de un gobierno abierto y dispuesto a ser evaluado.
En este contexto cobra sentido la frase: “el dato mata al relato”. Cuando los indicadores son claros —como la reducción de la pobreza laboral o el crecimiento en la aprobación ciudadana—, los discursos críticos pierden fuerza frente a la evidencia. Los números se convierten en la mejor defensa política, pues muestran que las acciones gubernamentales tienen impacto real y verificable.
De tal manera que, la aprobación del 59.7% no es únicamente un reflejo de simpatía política, sino el resultado de una gestión que ha sabido combinar programas sociales, obras públicas y transparencia institucional. La confianza ciudadana se construye con hechos, y en Baja California Sur, los datos comienzan a imponerse sobre los relatos.
Ya veremos que sucede, es mi opinión al tiempo…