
POR ARIEL VILCHIS
Agosto está a la vuelta de la esquina y con el inicio del mes más caluroso del año también llegará la convocatoria de MORENA para las Coordinaciones Distritales Federales o precandidatos a diputaciones federales, anunciada para el día 3.
Este dato toma relevancia porque para esa fecha la designación de la Coordinación Estatal ya deberá estar designada y entonces sí empezará el verdadero juego al interior de Morena y aliados.
A nadie le queda duda de que el partido que gobierna el país y nuestro estado está fuerte, mantiene altos niveles de intención de voto, llega al año previo a la elección con una marca fuerte y con ventaja sobre una oposición hecha jirones.
Por lo que el éxito en 2027 no depende de quién lleve el nombramiento de Coordinador o coordinadora, sino de si el movimiento realiza una quirúrgica operación cicatriz al concluir el proceso para designar al futuro candidato o candidata a la gubernatura.
De ahí la importancia de lo que empiece a suceder en agosto y las coordinaciones distritales federales. Dicho de otro modo, el Movimiento debe tener la madurez y la inteligencia política para integrar a los liderazgos en la futura campaña electoral, ofrecer espacios reales de representación y diseñar acuerdos concretos para la operación territorial, de lo contrario habrá división.
Si Morena y sus aliados no entienden eso, la designación de la coordinación estatal será solo el inicio de una pelea que termine por debilitar al propio proyecto que dicen defender. La tarea es sencilla en el papel y difícil en la práctica, negociar con diálogo, repartir sin regalar, y construir una operación que fortalezca el movimiento.
Agosto viene y la temperatura sube. Ya veremos qué sucede. Es mi opinión, al tiempo…