POR ARIEL VILCHIS

Es indiscutible que la 4T consolida un liderazgo  visible en Claudia Sheinbaum, la primer mandataria y líder moral del movimiento que preside el proyecto de nación. A nadie le cabe duda. 

Por ello, la llegada de Claudia Sheinbaum al centro del poder nacional ha convertido la presencia femenina en un eje estratégico de la 4T y no  solo es paridad formal, sino la oportunidad de visibilizar liderazgos que articulan territorio y políticas públicas. 

De ahí el reconocimiento que la presidenta municipal con licencia Milena Quiroga Romero hace de manera constante a la presidenta de México, sobre todo en la demostración de que las mujeres pueden gobernar con capacidad, resultados y cercanía con la gente. 

De igual forma, en más de una ocasión ha quedado claro que la relación entre la alcaldesa  con licencia Milena Quiroga con la presidenta Claudia Sheinbaum se ha construido a partir del respeto mutuo y de las coincidencias en la forma de entender el servicio público.

De tal manera que es buen momento para continuar impulsado liderazgos femeninos en las primeras líneas de la política y la función pública.  En ese contexto, Milena Quiroga Romero se encuentra inmersa en el proceso de Morena como aspirante a coordinadora estatal para organizar la Defensa de la Transformación en BCS. Aspiración cimentada en los buenos resultados al frente de su gestión en la alcaldía de La Paz y en la buena aprobación que diversas casas encuestadoras le dan a su perfil político. 

Es justo ahí donde no hay que olvidar que es tiempo de mujeres, tal y como  lo ha señalado la primer mandataria Claudia Sheinbaum en diversas ocasiones y diversos contextos, algo que se deberá de traducir en decisiones que fortalezcan estructuras y oportunidades de encabezar proyectos de gobierno. 

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…