POR ARIEL VILCHIS

Al iniciar el proceso interno de Morena y sus aliados rumbo a la designación de su Coordinador Estatal en Defensa de la Transformación, hay aspirantes que le apuestan a la unidad y otros van delineando una estrategia de división. 

En ese sentido, la postura de Milena Quiroga Romero  define con claridad su estrategia rumbo al proceso interno. Más allá de la retórica discursiva, su mensaje prioriza la disciplina partidista y el control preventivo de daños ante posibles rupturas.

Milena Quiroga establece una línea clara: el proyecto de nación está por encima de cualquier aspiración personal. Al apelar a los principios fundacionales del movimiento (no mentir, no robar, no traicionar), busca blindar el proceso interno y desactivar de manera anticipada las tensiones naturales de la competencia por la candidatura.

De tal manera que la Unidad partidista es fundamental para Milena Quiroga, quien se ha manifestado abierta al diálogo. Dándole un posicionamiento de liderazgo y una lectura de madurez política, lo que de entrada le resta fuerza a las narrativas de exclusión  y división que algunos de los aspirantes promueven entre sus seguidores. 

La moneda está en el aire al iniciar el proceso interno de Morena, pero la ruta propuesta por Milena Quiroga Romero deja una lección clara para el resto de los competidores: en la política moderna, la generosidad y la capacidad de construir acuerdos ya no son opcionales, son el boleto de entrada para lo que sigue en BCS. 

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…