• Además de generar daños a la salud, es un factor de riesgo de accidentes y lesiones

“Ante las diversas afectaciones que el consumo nocivo de bebidas alcohólicas genera a la población, las instituciones y los diversos sectores de la sociedad estamos llamados a fortalecer el impulso de la cultura del autocuidado que permite tomar decisiones favorables para el bienestar individual y colectivo”, expresó la secretaria de Salud, Zazil Flores Aldape durante un encuentro con estudiantes de la Universidad Internacional de La Paz (UNIPAZ).

En el marco de la ceremonia organizada por la dependencia a su cargo para conmemorar el Día Nacional contra el Uso Nocivo de Bebidas Alcohólicas, a la que asistió la presidenta del Sistema Estatal Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), Patricia López Navarro, la médica enfatizó la importancia de que tanto en el hogar, como en las aulas, en los consultorios y en todos aquellos espacios donde interactúen niñas, niños, adolescentes y jóvenes se dialogue sobre las severas repercusiones que puede tener la ingesta excesiva de bebidas etílicas en la expectativa y calidad de vida de las personas.

Se trata de sensibilizar a las nuevas generaciones sobre las consecuencias que pueden acarrear acciones emprendidas de manera impulsiva, como es el uso nocivo de las bebidas alcohólicas que de acuerdo a la Ley General de Salud ocurre cuando estos productos son consumidos por menores de edad, por embarazadas, personas que van a manejar un vehículo de transporte, por gente que van a desempeñar tareas que requieren habilidades y destrezas, o que implican el cuidado de otras personas, por enfermos crónicos o cuando estas se toman en exceso, expresó.

Acompañada por la representante de rectoría, Marleny Albañez, Flores Aldape estableció que en el primer año de labores del gobierno encabezado por el profesor Víctor Castro Cosío la la Red Estatal de Salud Mental (RESMA), llevó a cabo tamizajes en escuelas de nivel básico y medio superior para identificar estudiantes con conductas de riesgo, que fueron la base para realizar campañas de prevención del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas al interior de 22 instituciones educativas. Son esfuerzos que dan la oportunidad de identificar afecciones emocionales o familiares de las y los menores, a quienes se les ofrecen intervenciones terapéuticas o se les canaliza a otras instituciones de apoyo, para que eviten hábitos como el consumo nocivo del alcohol que además de generar daños a la salud es un factor de riesgo de accidentes, lesiones y otras condiciones de salud, incluyendo violencia y enfermedades de transmisión sexual, finalizó