POR ARIEL VILCHIS 

Días atrás escribí en este espacio, a modo de pregunta, qué era lo que querían los maestros una vez que fueron atendidos, escuchados, dialogado con las autoridades y hasta se les había presentado ya una propuesta que considerablemente representa una mejora en sus ingresos salariales. 

Los maestros de la entidad han recibido por parte del gobierno que encabeza el Prof. Víctor Castro la  atención y comprensión de quien conoce la lucha magisterial, aun cuando no es ámbito de competencia del gobierno del estado la creación de plazas de base. Los maestros lo saben y con todo ello el conflicto continúa. 

Así que días después la pregunta sigue siendo la misma: ¿Qué es lo que realmente quieren los maestros con este movimiento que se ha generado en las últimas semanas? En voz de los mismos maestros, hay quien no entiende que apenas unas semanas atrás en las reuniones de Consejo Técnico los profes se mostraban preocupados por el rezago educativo y buscaban la mejor manera de nivelar la educación de las niñas y niños de Baja California Sur. 

Hoy por hoy las aulas siguen vacías y ese rezago educativo continúa incrementándose en tanto los niños no regresen a estudiar a sus salones de clase. Los padres de familia entienden la lucha magisterial por mejoras salariales y en general por mejores condiciones de trabajo, es  su derecho. PERO ENTONCES, ¿DÓNDE QUEDA EL DERECHO A LA EDUCACIÓN  que todo niño mexicano tiene? Ese es un reclamo que no dilata en explotar. 

¿Qué es lo que quieren los maestros? La respuesta puede ser tan sencilla como lo es mejorar sus condiciones de trabajo pero también  existe otro trasfondo que se ha dejado ver en las recientes protestas que han realizado en el municipio de LORETO. 

El día de ayer, desde la primera capital de las californias, la marcha e intento de protesta de los maestros dejó entrever intereses ajenos a la lucha magisterial. Intereses políticos ligados al partido que gobierna el municipio. Es decir, hay mucha grilla política dentro del movimiento magisterial. Maestros que por años fueron beneficiados por los gobiernos anteriores y que jamás levantaron la voz hoy son los primeros en despotricar en contra de los gobiernos del cambio. 

Tan sencillo como que la dirigente municipal del PAN en Loreto, y suplente en la planilla de la actual alcaldesa, Yessica Monzón Hernández tiene un estrecho vínculo con la Dirección de Servicios Regionales de la SEP. ¿Así o más infiltrado el movimiento magisterial en Loreto por intereses político partidistas?

Sin embargo, ante todo, me parece que es momento de hacer un alto, una reflexión del rumbo que está tomando la lucha magisterial. Ya recibieron una propuesta que MEJORA considerablemente sus ingresos, se tomó el compromiso de continuar trabajando para lograr las bases que reclaman, han sido escuchados y jamás se ha negado el diálogo.  Es momento de regresar a las aulas, no hay pretexto.