POR ARIEL VILCHIS

Como cada año llegó
A tierras sudcalifornianas
Muy elegante la catrina
Para ver a quién se llevaba

A palacio de gobierno llegó
Donde los maestros se manifestaban
Pero pese al paro magisterial
Las actividades de gobierno no paraban

En palacio de cantera
A Víctor Castro no pudo ver
Pero Homero Davis le dijo

que andaba de gira por Mulegé
Con la Alcaldesa Edith Aguilar
A los Muleginos estaban atendiendo
Un norte nunca olvidado
Su compromiso andaban cumpliendo

Entonces fue hacia el congreso,

donde los diputados sesionaban
Rigo Mares y Armando Martínez en

tribuna se pronunciaban
Gabriela Montoya, el Profe. Chema

y Luis Armando Díaz muy atentos escuchaban.

Quiso llevarse alguno
Que quizá se estuviera durmiendo,
Pero en esta legislatura
Su labor todos estaban cumpliendo

En el ayuntamiento paceño
La garbancera no tuvo mejor suerte
Pues nuestra adorada muerte
A Milena no pudo ver

Le dijeron que andaba en servicios públicos
Luego iría a protección civil
y otras dependencias
Pero como la huesuda carece de paciencia
A la alcaldesa no hizo por seguir.

Alguien tengo que llevarme
Antes de partir de este mundo
Debo pensarlo un segundo
Alguien siempre en su despacho debe estar
Recordó rápidamente, quien solo habla sin hacer nada
Fabrizio del Castillo y Lupita Saldaña
Ya agarraron esa maña

Efectivamente en sus oficinas
A los dirigentes encontró
Ya su suerte mejoró
Ya no irá sola al panteón

La tilica enfiló para Los Cabos
Con el de Migriño café quería tomar,
sin embargo al profe Leggs no pudo divisar
«A jalar que se ocupa» solo alcanzó a escuchar.

«Habrase visto antes
En otra administración
Que los funcionarios anden siempre fuera
En lugar de estar cómodos en su sillón
Más tierra, menos oficina
Pensé que era pura ficción
Pero no se confíen los que no trabajan
Que ya los espero en el panteón»