POR ARIEL VILCHIS

Esta semana las escuelas de educación básica permanecerán cerradas debido al paro laboral del gremio magisterial, quienes exigen el cumplimiento de demandas apegadas a sus derechos laborales.

No bastó con la apertura al diálogo y la búsqueda de acuerdos convocada por el gobernador del Estado, ni la promesa del presidente de la República de que serán atendidos esta semana por funcionarios federales. Nada fue suficiente.

Lo que se ha quedado claro, sobre todo después de las protestas magisteriales que tuvieron lugar en la explanada de gobierno del Estado, es que los maestros están divididos. Exhibieron una profunda crisis de liderazgos: Elmuth Castillo dirige la sección 3 del SNTE pero no es el líder que en algún momento se pensó.

Quizá le quedó grande el encargo, no estaba preparado o simplemente le ganó la ambición una vez que probó las mieles del poder. Lo cierto es que sin liderazgo el actual dirigente del SNTE no le sirve mucho a los trabajadores de la educación. Tampoco sirve como interlocutor con las autoridades pues nadie lo escucha en el gremio.

Ya está de más mencionar si al Movimiento Sindical Cabeño lo manejan intereses políticos o si los hilos de esa corriente los mueven intereses partidistas. La verdad es que entre esa corriente y la del Movimiento Magisterial Democrático rebasaron a una dirigencia sindical que debería representarlos y sin embargo Elmuth Castillo perdió el control.

El desgaste de la dirigencia seccional fue muy rápida, menos de  un año bastó para que Elmuth Castillo mostrara sus carencias al no saber parar una bola de nieve que le estalló en la cara.

Sin liderazgo y visiblemente disminuido, el dirigente magisterial Elmuth Castillo tendrá la oportunidad de arreglar la casa una vez que lleguen los funcionarios federales que, según lo dicho por el presidente, estarán encabezados por la titular de la Secretaria de Educación Leticia Ramírez Amaya.

El dirigente del SNTE sección 3 tendrá la oportunidad de fortalecer un liderazgo que hasta ahora brilla por su ausencia  o quedará al descubierto que de aquello que gusta de repartir también carece.

Ya veremos qué sucede. Es mi opinión, al tiempo…