POR ARIEL VILCHIS

 El alcalde de Los Cabos, Oscar Leggs Castro, apenas tiene un año de encargo. Un año en el que ha quedado clara su forma de gobernar, siempre en beneficio del pueblo cabeño.

Para empezar, el alcalde del municipio más próspero de la entidad conserva su carácter amigable, su lado franco, su espontaneidad y sinceridad al hablar; conserva su gusto por el café tempranero, pues es necesaria la dosis de cafeína porque en Los Cabos hay que jalar que se ocupa, tal y como lo ha mencionado el oriundo del Migriño en muchas ocasiones.

Con visión, con solidaridad, con mano firme, el alcalde Oscar Leggs gobierna y lo hace bien; no solo cuidando el tema de la simpatía política, también con estrategia administrativa y la implementación de políticas públicas que le permiten cumplir con las obligaciones del ayuntamiento, como lo son los servicios públicos, la distribución del agua potable, seguridad, la promoción de la inversión pública y privada.

Lo anterior se ratifica con la evaluación que hacen periódicamente algunas casas encuestadoras a nivel nacional, como la realizada por Demoscopia Digital cuya encuesta de aprobación de alcaldes del país ubica al profesor Oscar Leggs en la posición número 10 en el Ranking de alcaldes mejor evaluados de México con un 66.9% en su edición de septiembre.  

Por supuesto que la mejor opinión la tienen los ciudadanos que viven el día a día en su municipio, pero es evidente que con su trabajo el alcalde Oscar Leggs se ha ganado la confianza del pueblo cabeño, quien puede estar satisfecho con la labor realizada pero también consiente de que falta mucho por hacer para que Los Cabos tenga equilibrio y que la zona rural, así como las colonias populares, tengan más y mejores oportunidades de desarrollo.

Esta evaluación debe ser parámetro para el alcalde cabeño de que las cosas pueden y deben hacerse todavía mejor. Tiene tiempo, pues su gobierno apenas empieza. Así Las Cosas…