POR ARIEL VILCHIS

Todo ejercicio de gobierno debe ponderar la autoevaluación y la autocrítica, más cuando fue electo en un proceso de transformación de la vida pública y se pretende desterrar los vicios del pasado. Es sano para todo gobierno electo hacer altos en el camino y ajustar lo necesario.

A un año del gobierno que encabeza el Prof. Víctor Castro Cosío, en redes sociales y en los pasillos de las oficinas de palacio de cantera ha circulado la noticia de cambios en el gabinete. Me animaría a señalar que más que cambios serán enroques en algunas dependencias de la administración pública, derivado de la evaluación permanente a las y los funcionarios y con el único objetivo de perfeccionar el servicio público. No más, no menos.

Estos movimientos no necesariamente representan la salida de titulares, sino reasignaciones con el único objetivo de buscar un mayor desempeño y resultados de acuerdo a sus perfiles y experiencia. Es claro que el movimiento que pretende cambiar la vida pública de la entidad no puede quedarse en la estática, la constante es el movimiento por lo que estos cambios deben ser percibidos como una oportunidad de seguir avanzando en el trabajo que viene realizando el gobernador y su equipo.

El gobernador ha logrado consolidar un grupo de trabajo que hasta el momento le ha dado buenos resultados, funcionarios comprometidos y de resultados: en la Secretaría General Homero Davis y Omar Zavala, en Finanzas Bertha Montaño, y Saúl González, en el INVI Fernanda Villarreal, en la SEPADA Alfredo Bermúdez, FONMAR Martín Inzunza, Zazil Flores en Salud y un largo etc. Un gabinete que le ha seguido el ritmo al primer mandatario, por el bien de la ciudadanía y del desarrollo del estado.

Sin embargo, los cambios en el gabinete (enroques) ya fueron analizados y el trabajo desempeñado por algunos funcionarios ya fue evaluado hasta el momento, y será hoy lunes cuando se confirmen y se hagan públicos. Solo resta esperar a que se dé el anuncio oficial. Así las cosas