Al conmemorarse el CL Aniversario Luctuoso del Benemérito de las Américas Benito Juárez García, el alcalde de los Cabos Oscar Leggs Castro le reconoció como el mejor presidente de historia de México.

» Un hombre, político y gobernante cuyo nombre está inscrito con letras de oro en los anales de historia de nuestro país, por ser el precursor del estado moderno mexicano, donde la ley, pero sobre todo la justicia se impone por encima de cualquier interés personal o de grupo,
Un hombre que con su ejemplo nos enseñó que la fraternidad universal es el único camino hacia un mejor mundo por medio del respeto y el amor al prójimo y que acuñó una frase adoptada por todas las naciones como el pilar de toda convivencia entre personas y países “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Leggs Castro señaló » Desde los cabos, en la décimo cuarta administración hoy honramos su memoria construyendo un gobierno alineado a los principios que él ejerció en su carrera política y como gobernante:

Un gobierno cercano al pueblo, sustentado siempre en la ley y la justicia.
Pero sobre todo, un gobierno con sentido humano, porque hemos entendido y replicado la piedra angular de su ideología:
» no se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes».
Así como el del presidente Juárez, este gobierno municipal tiene como máximo objetivo servir a los cabeños, sin distingo alguno, y especialmente, para beneficiar a los más desfavorecidos.

Estoy plenamente convencido que debemos construir una fraternidad universal donde todos los seres humanos se llamen hermanos unos a otros.
En los cabos hoy estamos construyendo como nunca una fraternidad entre el gobierno y la sociedad, civil, donde todos cabemos, desde el trabajador de la construcción y el ranchero, hasta los grandes empresarios.

Todos estamos entendiendo que para tener un mejor municipio, debemos dar la mano al afligido, empleo al desempleado, una palabra de aliento al doliente y apoyo moral y económico a todo quien lo necesita.
Benito Juárez nos enseñó que ante la ley, todos somos iguales, no hay distinción de razas, ideologías, creencias, estrato social o cultural, el reto es que esa igualdad se refleje en nuestra sociedad y sobre todo, en nuestro comportamiento cotidiano.