POR ARIEL VILCHIS

No hay que darle muchas vueltas al asunto ni profundizar mucho en el tema; el nuevo reglamento de tránsito municipal aprobado por el cabildo de La Paz  y promovido por la alcaldesa Milena Quiroga no es otra cosa que un reglamento recaudatorio, vaya pues, un permiso para cobrar.

Disfrazado de ordenamiento municipal progresista y que busca evitar accidentes, así como como vanagloriarse de ser incluyente y de mejorar la vialidad municipal, lo cierto es que con la alza en las multas de tránsito plasmadas en el nuevo reglamento el ayuntamiento paceño solo buscará COBRAR más, hacerse de más recurso, así como ya lo hizo con el aumento del agua y del predial.

El reglamento que según las autoridades fue socializado -si cómo no- modificará las tarifas de cobro: actualmente, el costo por pasarse un semáforo en rojo es de 1,924.00, y con el nuevo reglamento incrementará a 9 mil 620; estacionarse en banqueta 288.40, subirá a 1,442; conducir a exceso de velocidad 1,924.40, costará 9 mil 622; seguir un vehículo de emergencia actualmente cuesta 577.32, posteriormente habrá que pagar 2 mil 886.60; estacionarse en esquina (rojo) obstruyendo la visibilidad es de 481.10 y ascenderá a 2 mil 405.50.

Milena Quiroga justifica las modificaciones al reglamento para evitar la reincidencia, un argumento poco creíble cuando, además de cambiar los costos de las multas, también ajustas otros conceptos como límites de velocidad, que en arterias principales será de no más de 50 kilómetros por hora -lo anterior sería en bulevares como Forjadores, Agustín Olachea, entre otros- mientras que en las calles secundarias a no más de 30 kilómetros y a menos de 15 kilómetros por hora en zonas de restricción como escuelas y hospitales.

Cobrar, Cobrar y Cobrar, así será de ahora en adelante con el reglamento de la alcaldesa Milena Quiroga. Y es que de seguro se verán más retenes de tránsito, ya que también  disminuyeron los miligramos de alcohol en la sangre al conducir. Actualmente el límite es de 0.49 y en el nuevo reglamento será de 0.25, lo cual dará más rango para que las y los infractores no conduzcan bajo los influjos del alcohol o, dicho de otro modo, puedan cobrar por haber bebido una copa.

Lo que queda al descubierto con este ordenamiento sesudo aprobado por cabildo pero impulsado por Milena Quiroga y su inútil director de vialidad, el bicicleto Frank Aguirre, es que no les importa la seguridad de los ciudadanos, no les importa la movilidad -que es urgente para la ciudad capital-, aquí lo importante es generar multas, cobrar ingresos para el ayuntamiento con un reglamento que desnuda su incongruencia porque tenemos calles oscuras por la falta de alumbrado, calles en pésimas condiciones llenas de baches y con falta de señalamientos de tránsito, semáforos que no funcionan. Pero eso sí, ya tienen permiso para cobrar.

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…

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