A través del Laboratorio de Aeroecología Marina, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE-Unidad La Paz) y la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) trabajan actualmente en diferentes proyectos de investigación relacionados con el conocimiento de las aves marinas, su entorno y disturbios que pueden afectarlas.

            El objetivo es contar con información científica pertinente, desde el punto de vista geográfico, ecológico, atmosférico y biológico, a través de la aplicación de diferentes metodologías y apoyados en herramientas tecnológicas.  

De acuerdo con el Dr. Yuri Vladimir Albores Barajas, investigador de cátedras CONACyT comisionado en la UABCS y corresponsable técnico de algunos de los proyectos del laboratorio, México es un país que presenta una enorme diversidad natural, pero no es suficiente apreciarla y disfrutarla, sino es preciso saber cómo funciona, de qué manera interactúan sus comunidades, las repercusiones que habría si faltara una especie, por mencionar algunos aspectos.

 En el caso particular de las aves marinas, señaló que su trabajo como investigadores radica en aprender sus características, la forma en qué se alimentan, las zonas donde viven, sus procesos de migración, pero también extrapolar las problemáticas a las que se enfrentan actualmente, entre ellas la interacción humana y el cambio climático.

Para ello monitorean diferentes poblaciones, como pelícanos, petreles, gaviotas o pardelas, a fin de conocer su comportamiento, estado de salud e información que contribuya a hacer un mejor manejo y apoyar en su conservación, labores a las que se suman otras instituciones de amplio prestigio tanto nacionales como internacionales, además del apoyo de estudiantes de los niveles de licenciatura y posgrado.

Otro de los trabajos que destacó el Dr. Albores, es un análisis que llevan a cabo para determinar los riesgos de colisión que se pueden producir entre la fauna silvestre y los aviones, el cual iniciaron en 2017 con el Grupo Aeroportuario del Pacífico.

“Con la ayuda de un radar, lo que estamos haciendo es calibrar datos de las aves que podrían significar un peligro para la llegada y salida de aeronaves. Al ser en tiempo real, en caso de que una parvada de aves represente una alarma informamos de manera inmediata a la Unidad de Control de Fauna del aeropuerto para que tomen las medidas adecuadas”.

 Como parte también del proyecto, apuntó que proporcionan información sobre aquellos ambientes que pudieran atraer a ciertas especies, con miras a que lo tomen en cuenta en la planeación de sus actividades a futuro.

Por ejemplo, la instalación de lagos artificiales o el no podar oportunamente algún tipo de pasto, que en determinada época del año genere semillas que sirven de alimento a las aves, puede provocar que éstas crucen las líneas de movimiento de los aviones, representando un riesgo.

Mencionó que otra variante que preocupa al grupo de científicos es el calentamiento del mar, como ocurre por ejemplo durante los años “Niño”, cuando las poblaciones de aves marinas se han visto afectadas al haber menor cantidad de alimento.

Y al ser esta la tendencia ante el cambio climático, el investigador de la UABCS mencionó que están haciendo estudios constantemente para determinar hacia dónde se moverán las especies que son afectadas por estos fenómenos, con objeto de que estas zonas, en temporadas de mucho calor, estén debidamente controladas.

Finalmente, invitó a conocer parte del trabajo que realizan como grupo en su página de Facebook, “Laboratorio de Aeroecología Marina”, donde constantemente publican información y material que puede ser de interés para la comunidad.