A fin de establecer una cultura socialmente responsable en el uso de la electricidad, la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) ha venido impulsando, a través de un programa institucional, compromisos y responsabilidades para hacerle frente a las consecuencias que se derivan por el uso de energía.

            Según explica el responsable del Programa Institucional de Energías Limpias, Dr. Alfredo Bermúdez Contreras, las consecuencias del uso de la electricidad van desde los problemas ambientales, hasta económicos y sociales.

            Para reducir estas afectaciones, es importante que los usuarios de esta fuente adquieran una conciencia responsable y, a la par, conozcan otros esquemas alternos de suministro de energía a los que pueden acceder.

            En el caso de la UABCS, menciona que no sólo se viene promoviendo una cultura responsable en el uso de la electricidad, sino también se están formulando, evaluando e implementando estrategias para disminuir su consumo, al igual que las emisiones contaminantes que dejan, invariablemente, una huella ambiental.

Por ejemplo, menciona que las construcciones de los edificios más recientes se han hecho bajo estándares técnicos de bajo consumo de energía. Asimismo, se ha venido trabajando en la revisión de aires acondicionados, equipos de refrigeración y otros aparatos para llevar a cabo una sustitución, por otros que sean más eficientes en este rubro.

Del mismo modo, como parte de este programa, la UABCS está haciendo uso de otras fuentes de energías renovables. En este caso, el Dr. Bermúdez indica que en las vialidades de acceso internas del campus La Paz, ya se han instalado luminarias solares,

“Estamos tratando de contribuir a resolver problemas ambientales, hacer un uso más eficiente de recursos públicos y fomentar tanto en nuestra comunidad como en la sociedad las consecuencias que puede tener un uso irracional de energía eléctrica”.

Aseguró que, gracias a acciones de este tipo, la UABCS ha registrado una trayectoria descendente durante los últimos 4 años, al menos, en consumo de energía, aun cuando su matrícula ha ido creciendo y también sus edificaciones.

En términos ambientales, resulta muy significativo, pues la universidad produce una menor cantidad de emisiones con gas de efecto invernadero y otros contaminantes que son perjudiciales para el entorno y, por ende, para las personas.

 Aunado a lo anterior, dijo que a partir del Programa Institucional de Energías Limpias se promoverá entre los cuerpos académicos y grupos de investigación universitarios la incorporación de los temas relacionados con la energía, para que sean abordados desde un punto de vista multidisciplinario.

Al diversificar los puntos de vista y conocer los alcances que se tienen en otros campos del conocimiento, se podrá hacer un diseño más integral de las políticas institucionales en materia de gestión de energía e incorporar a toda la población universitaria en actividades y prácticas sostenibles, subrayó.