• Este servicio de salud no se detuvo en BCS gracias al respaldo del Gobierno Estatal

La aplicación gratuita del tamizaje neonatal que se hace a los recién nacidos en hospitales estatales es un gran beneficio para las nuevas generaciones de sudcalifornianos, ya que este procedimiento permite identificar oportunamente la presencia de padecimientos metabólicos en niñas y niños aparentemente sanos, que de no ser tratados a tiempo pueden generar secuelas permanentes, como puede ser el retraso mental.

La mayoría de los bebés que padecen alguna de estas enfermedades, no muestran ningún síntoma en los primeros días de vida, pero tienen un trastorno bioquímico que clínicamente es poco probable que se identi­fique al ser valorado por el médico, de ahí la importancia en detectar las alteraciones para iniciar un tratamiento oportuno, indicó Atenas Rojas García, responsable estatal del Programa de Salud Materna y Perinatal.

Esta prueba debe realizarse entre el segundo y quinto día de nacido, y antes de cumplir 30 días de vida; donde se contempla la detección de enfermedades como el hipotiroidismo congénito, hiperplasia suprarrenal congénita, fenilcetonuria, galactosemia y fibrosis quística, entre otras, comentó Rojas García al resaltar la importancia de que el Gobierno del Estado haya tomado previsiones para que no se detuviera la aplicación en sus unidades hospitalarias durante la contingencia sanitaria por COVID-19.

En el periodo de enero a octubre del 2020 se realizaron 3402 tamizajes que corresponden al 99.8% del total de nacidos en hospitales estatales, resultando once estudios sospechosos y tres casos confirmados con algunas de las deficiencias metabólicas, lo que permitió su tratamiento y control oportuno, evitando secuelas irreversibles con esta acción preventiva.

Para finalizar, Rojas García agregó que después de la vacunación, la detección temprana de enfermedades metabólicas congénitas es la segunda estrategia de salud pública más importante en las y los niños, ya que permite iniciar oportunamente un tratamiento farmacológico y nutricional de manera integral, a fin de reducir al mínimo las complicaciones en el menor, como pueden ser enfermedad hepática, trastornos neuromusculares, cardíacos o muerte súbita.