POR ARIEL VILCHIS

Las elecciones del 2018 trajeron una infinidad de representantes populares que le quedaron a deber a la ciudadanía, favorecidos por el efecto de una elección concurrente. Hoy por hoy, de cara a un nuevo proceso electoral, la ciudadanía espera encontrar propuestas claras, proyectos de gobierno propios, ideas reales, pero sobre todo no más ilusiones, no más atole con el dedo.

Para ello será importante que la ciudadanía conozca a quienes pretenden llevar las riendas del estado o municipios en los próximos años. Aunque mucho se dice que las últimas elecciones -y las que siguen- son y seguirán siendo motivadas principalmente por los sentimientos en lugar de la razón, importante será no perder de vista a los demagogos, a los populistas (entiéndase quienes prometen sin ninguna intención de cumplir) y a los ilusionistas que critican todo y que por arte de magia resolverán todo en cuanto accedan al poder.

Un caso en particular llama la atención al inicio de proceso electoral, en una etapa en la que las aspiraciones empiezan a aflorar y toman forma al interior de los partidos políticos, el maestro jubilado y senador con licencia (ni esa función pudo cumplir aun con el respaldo que le dio la ciudadanía) Víctor Castro Cosío. Este personaje a quienes sus aduladores le llaman líder social pero que no fue otra cosa que líder sindical (solo buscó beneficios laborales para una minoría entre las que se encontraban sus más cercanos amigos y colaboradores) fácil de palabra engañosa, con poses de revolucionario pero que en esencia no ha construido nada en el desarrollo de BCS, pretende ser el candidato de morena a la gubernatura del estado.

Víctor Castro “el puchas” hasta el momento no ha mostrado una idea propia. En sus discursos, así como en sus comunicados de prensa, no deja de mencionar supuestos logros o “los otros datos” del gobierno federal, pero ni una sola palabra ni una idea propia de cómo logar que Baja California Sur continúe por la ruta del crecimiento y el desarrollo. Ideas como emparejar el desarrollo de la entidad con el que promueve el gobierno federal están en la agenda del maestro jubilado. ¿De qué manera nos puede explicar a los sudcalifornianos que, mientras se promueven en el mundo el uso de energías limpias y sustentables, el gobierno federal apueste por la generación de energía eléctrica con carbón o la quema de combustóleo? El impulso turístico -fundamental para el desarrollo de nuestra entidad- tuvo con el gobierno federal uno de sus peores golpes al eliminar los fideicomisos y ni qué decir del fondo minero que el maestro jubilado juró y perjuró que llegaría de manera directa a los municipios que tienen esa actividad y hasta el momento ni sus luces. Así pretende gobernar el estado, siguiendo la ruta que promueve el gobierno federal.  

Pero eso no es todo, a los falsos profetas (populistas) les encanta hablar de corrupción, de los neoliberales, de no ser iguales a los que gobernaron en el pasado, de los pobres; se les llena la boca al hablar de los pobres y en este apartado los ciudadanos también deben tener mucho cuidado en este proceso electoral ya que Víctor Castro entra en esta categoría. Nunca ha generado empleos, jamás ha invertido su capital económico (siempre ha vivido a costa del presupuesto) y, por supuesto, nunca ha implementado acciones para sacar a la gente de la pobreza (para qué hacerlo si luego la gente se olvida de quien los sacó y votan en contra).

De tal suerte que, mientras el proceso electoral avanza y en los partidos políticos se van definiendo las candidaturas a los distintos puestos de elección popular, los ciudadanos deben tener cuidado de a qué proyecto apoyarán, a quién le darán su voto. En ese sentido, Víctor Castro solo es un charlatán de la política, un engaña bobos, un farsante que hablará mucho, dirá poco y hará mucho menos, eso si logra la candidatura de su partido morena. Es mi opinión, al tiempo…

Sus comentarios a rostrosyperfilesbcs@gmail.com