Por Alejandro Barañano

No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no llegue, y por ello Víctor Manuel Castro Cosío puso fin a su gestión como coordinador de Programas Federales en Baja California Sur el pasado 31 de octubre, esto para buscar ahora ser abanderado a la gubernatura por el Movimiento de Regeneración Nacional, aunque en realidad lo que está haciendo es jugar a perder, y muchas pero muchas razones tiene para ello.

Lo digo porque el primer obstáculo que sorteará para lograr tal aspiración será contender de manera interna en contra Rubén Gregorio Muñoz Álvarez, y eso no le será nada fácil, pues el alcalde de La Paz ha unido fuerzas con su símil de Los Cabos, Armida Castro Guzmán, y será ahí donde tendrá que mostrar a propios y extraños de que está hecho el cansado y enfermo maestro jubilado.

No hay duda que ambos munícipes –la de Los Cabos y el de La Paz- cobraran cara la factura por aquello de que la Comisión de Honor y Justicia le suspendió a Armida Castro Guzmán sus derechos como militante del Morena, esto ante la denuncia que hiciera un militante que curiosamente –ahora se sabe- devengaba un sustancioso salario en la dependencia que mal dirigía el decrépito de Víctor Manuel Castro Cosío, todo para hacerle el “trabajo sucio” que este le ordenaba. ¡Quihubole!

Suponiendo que el achacoso y derruido ahora ex coordinador de Programas Federales pudiera pasar ese escollo, entonces tendrá que entregar cuentas al mismísimo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pues el mandatario ha señalado claramente no querer ver nada con Narciso Agúndez Montaño, pero “El Puchas” –como le dicen sus allegados y uno que otro llevado- ha dado cuenta que es quien abiertamente lo impulsa en su aspiración rumbo al proceso electoral del 2021.

Tan es así, que lo señalado anteriormente queda demostrado en una grabación que incluso se convirtió en viral bajo el hashtag #CoviFiesta, y en la que aparecen imágenes donde a Víctor Manuel Castro Cosío se le ve acompañado y abrazado de Narciso Agúndez Montaño ello junto otros secuaces reconocidos de su clan, tal y como sucedió con Alfredo Porras Domínguez y Luis Armando Díaz.

Y es que algo deben saberse los unos a los otros, pues cabe recordar que todos ellos fueron procesados cuando se les descubrió que delinquieron tras su paso por el periodo gubernamental del 2005 al 2011, ello cuando el nativo del poblado de Santa Anita fue gobernador del estado y Víctor Manuel Castro Cosío curiosamente fungía como alcalde de La Paz.

Cierto es que “El Puchas” no ingresó al Penal, pero no hay que olvidar que si fue señalado como el responsable de desviar alrededor de 26 millones de pesos del Programa de Devolución de Derechos etiquetados al Organismo Operador del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de La Paz, situación que provocó que durante nueve años el Ayuntamiento estuviera vetado por la Comisión Nacional del Agua, dejando de recibir por ende alrededor de 300 millones de pesos que se hubieran invertido perfectamente bien en la modernización de la red de agua potable que hoy por hoy tanto afecta a la capital del estado.

¡Pero aguas! pues Víctor Manuel Castro Cosío posee una característica muy peculiar y que muchos conocen, que es incumplir con todo lo que comienza; y como ejemplo podemos marcar cuando se separó del cargo de Senador de la República para venir a promoverse como coordinador estatal de Programas Estatales, y ahora vuelve hacerlo al botar esa posición simplemente por creer que puede llegar a ser el candidato oficial del Partido del Trabajo -en una posible alianza con MORENA- y así devolver dividendos a quienes se vistieron con “mamelucos” color amarillo y estar por varios meses postrados tras las rejas, queriendo ahora ocupar de nueva cuenta cargos públicos bajo el auspicio y protección del decadente “Puchas”.

Pero resultó tan “abusado” que se puso huaraches para no espinarse ante el embrollo en que está metido, pues Víctor Manuel Castro Cosío externó ante la opinión pública –y evidencia hay de ello- que de no resultar electo candidato a la gubernatura, entonces con toda tranquilidad se regresará al escaño que dejó hace más de un año en la Cámara Alta del Congreso de la Unión, aseverando literalmente que: “Sí, será lo más propio, lo más correcto, reasumir mi actividad legislativa”, aunque en realidad a muchos nos queda claro que lo que en realidad busca es jugar para perderla y así negociar como acostumbra a su favor; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .