• A través de un encuentro virtual se dialogó sobre la importancia de estrechar la comunicación con los jóvenes

Brindar información oportuna a las madres y padres de familia, para que puedan fortalecer el impulso de los estilos de vida saludable con sus hijos, es una labor que lleva a cabo el Gobierno de Baja California Sur a través de sus instituciones, como se refleja en la jornada digital que para la prevención del embarazo adolescente, llevó a cabo este jueves el programa de Salud Reproductiva de la secretaría estatal del ramo. 

En esta actividad, que se efectuó mediante una videoconferencia en plataforma Zoom, profesionales de la salud enfatizaron a padres y tutores, la importancia de fomentar un diálogo abierto y respetuoso con sus hijos sobre los cambios físicos y emocionales que experimentan al llegar a la adolescencia, de tal manera que puedan brindarles consejería que los ayude a tomar decisiones saludables, explicó el titular de la dependencia, Víctor George Flores.

“Los prejuicios, las ocupaciones laborales e incluso el no saber cómo abordar estos temas con los menores de edad, puede limitar el desarrollo de conversaciones que son necesarias para apoyarlos en esta etapa de cambios; evitando de esta forma que la desinformación o las influencias negativas a las que pueden estar expuestos en su entorno, los lleve a tomar elecciones equivocadas”, indicó el funcionario estatal.

A través de la estrategia de Servicios Amigables para Adolescentes, el programa estatal de Salud Reproductiva brinda orientación a los progenitores sobre la forma en que pueden abordar estos temas con los chicos, pero también los sensibiliza sobre modelos de convivencia pacífica y respetuosa, el enfoque de la equidad de género, salud y derechos, entre otros.

De igual manera, mediante este esquema se otorgan consultas a los menores de edad, para escuchar sus inquietudes y disipar dudas con información laica y con sustento científico, en un ambiente de privacidad y confidencialidad.   

Finalmente, el Secretario reiteró que, estos esfuerzos institucionales buscan que con la ayuda de sus familias, los adolescentes puedan definir un proyecto de vida, para que, con base en sus vocaciones y aptitudes, puedan emprender acciones que les ayuden a materializar sus metas y que en este proceso de crecimiento tomen decisiones que les eviten enfermedades y consecuencias que afecten su desarrollo personal.