buró

POR ARIEL VILCHIS

Para muchos políticos mentir o decir verdades a medias es un juego al que le entienden bien. Para esta clase de políticos importa mucho más la percepción que la misma realidad y por ello no tienen empacho en utilizar cualquier carretada de mentiras o frases huecas con tal de promocionarse  y engañar a la ciudadanía.

Lo anterior lo encontramos en el eslogan que utilizan los seguidores del delegado de bienestar Víctor Castro Cosío. “Puro pa´ delante” es el grito de guerra que, francamente, deja más dudas que respuestas. Sobre todo porque el delegado de bienestar ha quedado a deber en su encargo federal ya que en su alocada carrera por la candidatura de su partido a la gubernatura anda encampañado y más ahora que no le dan los números en las encuestas, incluso ya no es el favorito.

De tal suerte que el puro pa´ delante parece más una burla a los ciudadanos, y es que basta con revisar el actuar  de Víctor Castro  para que la sociedad se dé cuenta que solo es una frase vacía que intenta tomar desprevenidos a los incautos. Realmente no le importa el progreso y el desarrollo de nuestro estado, no le importa el bienestar de los sudcalifornianos; eso ha quedado en manifiesto ya que el luchador social olvidó la defensa del pueblo por la comodidad de la oficina burocrática.

Dos ejemplos son suficientes para dejar en claro que Víctor Castro no está nada cerca de lo que tanto pregonan y, por el contrario, podría considerarse un charlatán. Primeramente no tiene ni idea de cómo gobernar, esa tarea la han hecho otros en el pasado, en el ahora  solo se dedica a replicar como merolico las líneas que desde el gobierno federal se dictan, aun cuando éstas vayan en detrimento de los intereses de los ciudadanos (El alto costo de las tarifas eléctricas, la eliminación de las estancias infantiles, la eliminación del seguro popular) podrá decir que en los programas había corrupción –la cual tiene y debe castigarse- pero los programas tenían un beneficio para la sociedad sudcaliforniana con el que ahora ya no cuentan. Y ni qué decir de la aplicación de los programas federales actuales; los ciudadanos seguimos esperando con ansias un informe real de beneficiaros (adultos mayores, estudiantes, jóvenes) en la entidad y no solo cifras alegres y datos confusos.

En segunda, Víctor Castro frecuentemente se apresta a resolver, pero no resuelve nada. Ahí está el caso del desabasto de medicamentos en el ISSSTE del que ha prometido en varias ocasiones que encontrará una solución, aunque de antemano se sepa que no tiene la capacidad para hacerlo.  Pero bueno, prometer no empobrece, dice el dicho, dar es lo que aniquila. Hoy por hoy se sabe que el ISSSTE está colapsado y la razón no es otra que la falta de atención del gobierno federal y la mal entendida austeridad que los propios funcionarios de la institución han reconocido como un austericidio.

Sin idea de cómo gobernar -¿lo han escuchado hablar de economía, de seguridad, de empleo o de turismo?- y con poca sensibilidad ante las necesidades de la sociedad sudcaliforniana, el delegado de bienestar Víctor Castro anda en campaña. Él, sus seguidores y operadores políticos ven puro pa´ delante, donde están sus intereses personales y de grupo más no de la sociedad, de la ciudadanía, de ese pueblo al que tanto le gusta mencionar. Sin embargo la realidad es otra, una en la que, con políticos como el profe Víctor el puchas Castro, ¡vamos pa´ tras! como los cangrejos.  Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…

Sus comentarios favor de dirigirlos a rostrosyperfilesbcs@gmail.com