El presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a referirse a la polémica suscitada por las declaraciones de la ex embajadora de EU en México, Roberto Jacobson, quien dijo que funcionarios del gobierno de Felipe Calderón estaba al tanto de los supuestos nexos entre García Luna y el cartel de Sinaloa.

Durante su mañanera de este martes, el mandatario dijo que «hasta ahora no hay elementos» que impliquen a Calderón en la investigación sobre García Luna, y que en caso de que apareciesen, «sería otra cosa», y volvió a deslizar, como lo hiciera en el caso de Enrique Peña Nieto, la posibilidad de que su administración impulse un juicio contra el ex presidente panista «solo si los ciudadanos los votos en una consulta».

En ese sentido, añadió que si la Fiscalía de Estados Unidos le solicita información sobre Calderón, su gobierno la entregaría, ya que hay «convenios de colaboración y cooperiación» con ese país, que lleva adelante un proceso al ex secretario de Seguridad por sus vínculos con grupos narco.

«Pero no nos adelantemos, esperemos a que termine el juicio y vamos a actuar siempre con rectitud», agregó el presidente, pese a que se trata, según declaró inmediatamente, de un «adversario que nos haya robado la Presidencia», en relación a las cuestionadas elecciones del 2006.

López Obrador sostuvo que si bien Calderón tiene derecho a participar en política, «esto genera una reacción y es lo que enrarece el ambiente».

Sin embargo, afirmó que hay que actuar con responsabilidad y no hacer juicios sumarios sobre el rol del ex presidente, que en las últimas horas volvió a negar que estuviese al tanto de los supuestos nexos criminales de su ex funcionario, que según EU diseñó su «guerra contra el narco» para perjudicar a los grupos que le disputaban el negocio al Cártel de Sinaloa.

Por eso, dijo que había que «esperar a los hechos y que la realidad se imponga». La Política On Line