SEPADA_LARVA

  • SEPADA reiteró su compromiso por mantener el estatus fitosanitario de Baja California Sur

Como pate de los trabajos que la Secretaría de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario (SEPADA) junto con el Comité Estatal de Sanidad Vegetal realizan en el Puerto de Pichilingue, para fortalecer la revisión de frutas y verduras que llegan a la Entidad, este martes se evitó el ingreso de 5 toneladas de mandarina y mango que contenían larva de mosca de la fruta, informó el secretario Andrés Córdova Urrutia.

El funcionario estatal verificó personalmente la fruta contaminada, la cual formaba parte de un cargamento de 18 mil 960 kilogramos, mismo que contaba con un certificado fitosanitario, no obstante, destacó que, tras la minuciosa inspección, logró encontrarse la plaga y por ello se tomó la decisión de retornar la fruta, es decir, 4 mil 480 kilos de mandarina y 880 kilogramos de mango.

En ese sentido, explicó que con base en el oficio de fecha 11 de diciembre de 2019 girado a las empresas introductoras, la fruta que sean devueltas a su lugar de origen, se transportará en la misma unidad en la que llegó a Baja California Sur, mientras que el producto que logre introducirse y comercializarse en nuestro Estado, será movilizado en una unidad distinta, tal y como lo establecen los procedimientos respectivos.

El titular de la SEPADA precisó que estas acciones forman parte de los esfuerzos que autoridades y productores desarrollan, con el objetivo de mantener libre de plagas y enfermedades la producción agroalimentaria de Baja California Sur, trabajos en los que se ha sumado a las empresas introductoras, ya que en esta materia también se protege la salud de los consumidores.

Finalmente, hizo un nuevo llamado a las empresas introductoras, a fin de que verifiquen estrictamente el cumplimiento de los procedimientos de revisión y fumigación de sus embarques, al tiempo en que enfatizó que la SEPADA y el Comité Estatal de Sanidad Vegetal no tolerarán ningún tipo de acciones o negligencias que pongan en riesgo nuestro estatus sanitario, el cual es factor preponderante en la comercialización de nuestros productos.