Buró

POR AREL VILCHIS

Del informe del gobernador del estado Carlos Mendoza Davis pronunciado el día sábado en el Teatro de la Ciudad, más allá de los datos (Aquí no hay otros) que dan cuenta de los avances que en cuatro años de gobierno se han dado en materia de Seguridad Pública, Empleo, Crecimiento Económico, Desarrollo Social, Salud,  Deporte, Turismo entre otros resultados, me queda claro que en su discurso está implícito  el inicio de la carrera por la sucesión de gobierno. Lo anterior, al ser categórico y diferenciar el proyecto de gobierno que encabeza con otras formas de gobernar.

El jefe del ejecutivo dejó sentir  en su mensaje de manera contundente, que su gobierno no es ni será populista  y que es con crecimiento económico, mayor inversión pública y privada, y generación de empleos como se han de combatir las desigualdades sociales.

En lo particular, estoy convencido que lapidar los recursos públicos regalando dinero solo fomenta  la dadiva con fines electoreros. En ningún lugar del mundo regalando dinero a los que menos tienen se ha sacado a la gente de la pobreza.

También el primer mandatario Carlos Mendoza hizo un llamado a la unidad, a no fomentar la división y la polarización de la sociedad, a concentrarse en la solución de los problemas que se viven actualmente pero de manera eficiente.  No solamente con el discurso fallido de la honestidad valiente que da resultados sumamente ineficientes e incapaces.

Mendoza Davis habló de la irrenunciable tarea del Estado a aplicar la ley; sin decirlo, fue claro su desacuerdo con la política de los abrazos no balazos  que ha generado una anarquía en el país, situación que de ninguna manera nos gustaría repetir a los sudcalifornianos que ya padecimos los estragos de la violencia y los crímenes del ato impacto  hace algunos años atrás.

No, definitivamente no queremos que vuelva la violencia, no queremos abrazos que vienen cargados de perdón y olvido para los criminales sin aplicar la ley, sin lograr justicia para las víctimas, sin solidaridad, sin una pizca de empatía.

No basta presumir un gobierno honesto si es deficiente, una política social basada en la dadiva cuando es clientelar, un desarrollo económico si solo es gasto público (que es limitado por cierto), no basta hablar de justicia sin aplicar la ley.

Con esa descripción de las formas de gobernar, Carlos Mendoza Davis da el banderazo de salida de la sucesión de gobierno que será en el 2021. Con dos visiones de hacer política, con dos formas de ver el futuro de Baja California Sur, donde la continuidad sería la mejor opción para permanecer en el camino del progreso y el desarrollo de  nuestro estado, con un futuro con mejor educación, con salud, sin hambre, sin miseria, sin pobreza.

Serán los ciudadanos los que califiquen al gobierno de extracción panista que viene gobernando la media península desde el 2011 y que hoy por hoy ha dado buenos resultados, los indicadores nacionales así lo demuestran. Ya veremos qué sucede. Es mi opinión, al tiempo…

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