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POR ARIEL VILCHIS

Francamente no sé si su ímpetu le gane, si su avanzada edad ya no le permita discernir o su animadversión a todo lo que sea contrario a ella la llene de intolerancia.

Nuevamente la senadora de MORENA por Baja California Sur, Lucía Trasviña Waldenrath, fue noticia nacional al pronunciar desde la tribuna del Senado de la República un discurso cargado de resentimiento dirigido a los senadores del PAN que se opusieron –al final de cuentas fue aprobado- a las reformas que permitirán la Consulta Popular y Revocación de Mandato.

Es una pena que tan importante espacio de representación popular en el senado se desperdicie  de esa forma. Una verdadera lástima que la senadora Trasviña no sepa o no pueda conectar el cerebro con la lengua y pierda la oportunidad en ese espacio para buscar beneficios para todos los mexicanos y, en particular, para su estado BCS.

Y es que  por más que se haga memoria, no se recuerda algún momento en el que la senadora  Lucía Trasviña –la gilbertona choyera-   haya logrado algún beneficio para Baja California Sur. Por el contrario, sus ausencias en momentos importantes, en votaciones trascendentales para el país han sido notorias; contando más de 100 ocasiones en las que la senadora se ha asuntado o no ha votado en una clara actitud de importamadrismo.

Incluso, yendo un poco más a profundidad, Trasviña no ha hecho nada por defender a Baja California Sur del trato inequitativo  de la federación. Ni en el tema de presupuesto, ni una palabra en la no inclusión de BCS a la zona fronteriza y sus beneficios fiscales, ni una palabra de la reforma educativa, etc, etc.

Tal pareciera que a la legisladora solo le importan las bravuconadas, el protagonismo estéril que suele tener con sus actitudes de revolucionaria en un momento en que el país requiere de verdadero talento de quienes lo conducen.

Muy desafortunada la imagen del  día de ayer en el que la senadora que preside la comisión de Seguridad Pública  en la cámara alta, utilizó como argumento los resultados de seguridad del gobierno de Felipe Calderón para atacar a los senadores panistas opositores a las reformas sobre consulta popular y revocación de mandato, haciendo mutis de lo que ocurre en la actualidad donde la realidad nos muestra un país que vive una desbordante violencia – como la ocurrida en Michoacán el fin de semana- y sin embargo de  la senadora Trasviña ni una sola palabra. Quizá, al igual que la secretaria de gobernación Olga Sánchez, coincida que las matanzas en el país son de todos los días  y para ellas eso sea normal.

¿Realmente Lucía Trasviña Waldenrath – la gilbertona choyera- representa a los sudcalifornianos? Lo dudo. Es mi opinión, al tiempo…

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