Alberto Renteria Santana

POR ARIEL VILCHIS

Ciertamente en política existen pensamientos o sentimientos que mal enfocados pueden llevar a la toma equivocada de decisiones, de tal suerte que para un político no hay nada peor que la SOLEDAD POLÍTICA. Ese sentimiento que invade cuando aun sentado en la mesa de los invitados, al voltear alrededor no hay nadie, no hay lealtades ni compromisos, no hay proyecto simple y sencillamente porque el aprendiz de político es solo una pieza reemplazable en el tablero de ajedrez, por cierto una sin mucho valor. En esa Soledad Política se encuentra el dirigente de morena en Baja California Sur Alberto Rentería Santana.

El dirigente de morena está atrapado en el abismo de la soledad política. Alberto Rentería no tiene  equipo o grupo político al interior de su partido, maniatado en la toma de decisiones porque estas se dictan y ejercen desde otra  oficina con más peso político en la entidad. Vaya pues, tiene el membrete pero no ejerce el poder del partido que fue fundador y al que ha apostado su mermado  capital político, o lo que le queda de liderazgo al frente del sindicato de los gastronómicos.

Por ahora debe conformarse con salir en la foto, presumir cercanías con los liderazgos nacionales o locales de su partido pero, en el fondo, Rentería Santana sabe que no llegará muy lejos en sus paupérrimas aspiraciones. No sin el aval del Delegado Federal de Programas para el Bienestar, el profesor Víctor Castro Cosío, a quien intentó pelearle la candidatura al senado de la república en el pasado proceso electoral, no sin el apoyo (que por supuesto no tiene) de los alcaldes de extracción morenista a quienes en más de una ocasión ha tratado de menoscabar su trabajo con fuego amigo, no sin atravesársele al ex gobernador y hoy funcionario federal Leonel Cota Montaño.

De tal manera que en medio de su soledad a Rentería Santana le queda nada más su discurso, le queda aferrarse a la idea del cambio que tanto pregona y defiende pero del que, para colmo de males, debe tragarse sus propias palabras. ¿Cómo puede catalogarse que hace unos meses señalaba como un “error”  abrir las puertas de morena (o del gobierno federal que acaso no es lo mismo) al todavía líder priista de la CROC Isaías González Cuevas? ¿De qué forma les explicará Alberto Rentería Santana a los morenistas y a su gremio gastronómico que el poderoso líder de la CROC ya conquistó posiciones en el gobierno federal de la CUARTA TRANSFORMACIÓN aún por encima de militantes guindas? ¿Cómo los mirará a los ojos para decirles que la representación del INFONAVIT ahora la comanda un priista-croquista, del mismo modo que otras posiciones que se le han concedido al líder del sindicato de la CROC? ¿O acaso ya no lo considera un enemigo de México? -palabras textuales del dirigente de morena-.

En fin, cómico el papel que le toca escenificar al líder de morena en la entidad Alberto Rentería Santana, aquel que recuerda a los actos de circo donde las mascotas amaestradas saltan, ruedan o hacen piruetas a la orden del amo. Y si tienen que hacer mutis también lo hacen.

La soledad política conduce a la desesperación, a la derrota. Rentería debe tenerlo presente. Es mi opinión, al tiempo…

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