2158600

POR ARIEL VILCHIS

En México, solo en el primer trimestre del año, la violencia y los delitos de alto impacto han ido en aumento. El alza en homicidios, la guerra contra el narco y el incremento de la violencia extrema repercuten de manera negativa en el desarrollo económico y social del país según la cifras recabadas por Semáforo Delictivo Nacional.

Aun cuando el presidente de la república ha declarado el fin de la guerra contra el narco y anunciado un plan de paz, la violencia continúa y en algunos estados preocupa. Es por ello que en estos tiempos difíciles hacer apología del delito es algo inadmisible y más si quien lo practica es una figura pública, un político, un integrante del llamado gobierno del cambio de la 4ta. Transformación.

Tal es el caso de la senadora de morena LUCIA TRASVIÑA WALDENRATH, alias la gilbertona choyera. Esta señora de la tercera edad, que no tiene ni idea de cómo o para qué llegó al senado de la república, difundió en días pasados en sus redes sociales una foto portando un arma Glock 45mm de uso exclusivo de ejército haciendo un claro alarde de que no le importa el respeto por la ley.

Pero qué se puede esperar de la SENADORA DEL ODIO como le han empezado a llamar algunos medios nacionales, si Lucía Trasviña  la gilbertona choyera, se la ha pasado sembrando odio desde la misma campaña electoral cuando de manera histriónica amenazaba a diestra y siniestra con elaborar una lista de los corruptos, saqueadores y vende patrias de la nación.

Esta senadora qué flaco favor nos hace a los sudcalifornianos al representarnos en la cámara alta. Pareciera que está más interesada en generar polémica – en hacer declaraciones  tan banales como los que hiciera en tribuna del senado cuando llamó a sus pares “Sátrapas, ratas, entrelucidos y lurios. Así se los digo y se los sostengo y no les tengo miedo cabrones” – que trabajar para lo que fue contratada por los ciudadanos de Baja California Sur. Solo basta con dar una revisadita a su trabajo parlamentario para darse cuenta de que su talento no es el de velar por los intereses de la nación, pero si en el propio al devengar un sueldo sin mucho esfuerzo pues de las 205 votaciones que el pleno ha realizado en este periodo legislativo, la gilbertona choyera solo ha votado en 101. Menos de la mitad ¡Qué bonito!

La senadora del odio Lucía Trasviña no ha salido a defender lo que su presidente estatal de morena Alberto Rentería intentó hacer en un boletín absurdo, como los que regularmente redacta, diciendo que la fotografía que circula en redes y que fue publicada en el medio nacional El Reforma es falsa, un montaje producto del Photoshop. Ni una sola palabra de esas que bravuconamente suele tener  WALDENRATH en su defensa. Simplemente no tiene cómo hacerlo, porque como la llamara otro medio nacional: tiene demasiada arrogancia, y en su arrogancia se siente justiciera  y como justiciera se siente justa.

Así las cosas en la llamada 4ta. Trasformación que intenta cambiar al país, aunque con elementos como la senadora del odio Lucia Trasviña la gilbertona choyera que siente que las leyes no le aplican y se las pasa por el arco del triunfo, nada ayudan  a su jefe político el presidente del república, que en más de una ocasión ha dicho que estamos en una época de abrazos no balazos. Quizá la Glock 45mm de uso exclusivo de ejército fajada en la cintura de la senadora dispara salvas o es de agua. Tache a la senadora. Es mi opinión, al tiempo…

Sus comentarios a rostrosyperfilesbcs@gmail.com