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Por Alejandro Barañano

Tal pareciera que el destino del Partido Revolucionario Institucional en la media península será con el mismo tatuaje con que está  marcado desde el año de 1999, esto cuando perdió el poder frente un fenómeno mediático llamado Leonel Cota Montaño.

Y también parece ser que la división, traiciones y la soberbia volverán a predominar en ese desvencijado PRI que está siendo manejado por una casta de políticos carroñeros que se han dedicado a vivir de los despojos del instituto político tricolor, pues lo poco que han obtenido se lo reparten entre ellos mismos, ya que cada vez que surge una nueva figura o liderazgo joven al interior del Revolucionario Institucional esas mismas estirpes podridas se encargan de destruirlos.

Seguramente que en el próximo proceso electoral del año 2021 volveremos a ver en acción al verdugo del PRI, o sea a Isaías González Cuevas, el octogenario líder de la CROC que sin pudor alguno retira propuestas tal y como sucedió con la denostada de Gabriela Cisneros Ruiz, que no aplicó para ir en primera fórmula senatorial hace un año y en cambio sí malgastó recursos económicos y humanos dejando al garete a Juan  Alberto Valdivia Alvarado y su improvisada compañera que tuvieron que sacarse de la chistera.

Y lo digo porque en poco tiempo comenzarán de nueva cuenta con el juego de las simulaciones, de los desayunos, de las fotos de la falsa unidad, de las disfrazadas adhesiones, de todo ese ritual muy similar al beso de Judas Iscariote que tan bien ensayado tienen muchos que se dicen priístas por convicción.

Sin temor a equivocarme, podría decirse que la receta para designar a los candidatos con miras al siguiente proceso seguirá siendo la misma, o sea, en favor de los incondicionales a los grupos de poder ello sin ser empáticos ni con la militancia ni con los ciudadanos, pues ambos no son ni serán tomados en cuenta como siempre sucede.

Por esto las pocas figuras que han estado realizando algún trabajo para respaldar su legítima aspiración serán saboteadas y atacadas, pues claramente representan un inmenso peligro a los intereses muy particulares que poseen los que conforman el clan de Isaías González Cuevas.

También y como ha sucedido en todas las campañas y elecciones desde aquel año de 1999, saldrán con una estructura electoral diseñada para perder, o en el mejor de los casos, como monedas de cambio para simplemente lograr sus intereses particulares.

El adalid de la CROC no tendrá empacho alguno –como es su muy propio modo de ser- en guardar las formas, y tan es así que ni siquiera se molestará en taparle el ojo al macho para retirar a sus esbirros de tal o cual posición, dejando disponible quizá una que otra candidatura solo porque nadie de su grupo la quiso, cumpliendo con ello de nueva cuenta con sus caprichos, ya que ni tardo ni perezoso cual lugarteniente exigirá pago de piso a todo aquel que quiera participar como candidato de lo que denomina su partido político.

Ojalá y los pocos priistas que aún quedan estén conscientes que no recibirán respaldo alguno de parte de la dirigencia estatal, pues si no apoyan a los de casa mucho menos a los inquilinos, por lo que volverán a acudir con sus aventuras electorales con quienes se sumen a su causa, esto debido a las muchas diferencias y molestias que poseen en contra del tirano del PRI, y obviamente que me refiero a Isaías González Cuevas, y sino démosle tiempo al tiempo para que se compruebe lo antes dicho; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

COMO EN BOTICA

Por vez primera y desde su fundación, la BENEMÉRITA ESCUELA NORMAL URBANA recibió en sus instalaciones un justo y muy merecido homenaje por parte de la actual Legislatura del Congreso del Estado, ello para conmemorar su 75 aniversario. . . ¡Enhorabuena!. . . Muchos se mostraron sorprendidos por la burda desvergüenza y total falta de pudor que mostró RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ al enfundarse en la camiseta de la empresa minera Los Cardones, esto en un evento altruista que estaba orientado para hacer conciencia en la donación de órganos. . . Lo que no hay que olvidar es que “GOYO” –como le dicen sus cuates y uno que otro llevado- aparte de soberbio, mentiroso y corrupto, mostró una vez más su cinismo ante el atrevimiento de portar con mucho garbo y salero el emblema de tan aborrecida compañía contaminante. . . ¡HE DICHO!