
Por Alejandro Barañano
Está visto que en la media península el Partido Verde Ecologista de México lleva un montón de años tan verdoso como el color mismo de su logotipo, pues solo ha tenido en su precaria historia una representación en el Congreso de la Unión, y esto fue gracias al movimiento de rebeldía del Leonelismo -y que colgado de ello y tras traiciones- llevaron al sindicalizado burócrata Manuel Salgado Amador a pasar por la vereda del instituto del Tucán.
Los liderazgos del PVEM habían estado siempre afianzados gracias al PRI, tal y como lo fue cuando Rommel Fiol Manríquez le dio la estocada por la espalda a José Hevia Aguiar, esto al ondear la bandera del Verde para anunciarse como fuerte aspirante a candidato a la presidencia municipal sin llegar a nada.
Ahora, bajo la batuta del aun regidor del Ayuntamiento de La Paz, Ramón Alejandro Tirado Martínez, lo más notable que se ha hecho fue la inauguración de la nueva casa sede del Partido Verde, pero que desde el 23 de octubre de 2016 – fecha que abrió sus puertas- no se le ha sembrado ningún árbol ni una planta sino que más bien se le han ido secando las muy pocas que quedaban en su interior. Así de ecologistas son los del instituto del Tucán.
Quizá lo único que resta en la memoria de aquel día, fue cuando se llenó de habitantes de colonias populares tras un exitoso “operativo acarreo”, y que no consistió en otra cosa más que en pagar a líderes y a taxistas para que llevarán a los invitados del barrio o de la colonia.
El distintivo de esa “enorme fuerza social” que dice poseer el PVEM, es porque van a donde los invitan, y poco o nada saben que es lo que hacen o dejan de hacer los distinguidos miembros ecologistas de Baja California Sur, pues desconocen todo lo relativo a los estatutos, tareas o acciones de su militancia activa, y solamente van a legitimar con su presencia –supuestamente- que el marisquero de Alejandro Tirado Martínez “tiene mucha gente”.
También no hay que olvidar que fue la mañana de aquel 13 de julio del 2017 cuando el mismo Alejandro Tirado Martínez recibió su nombramiento como delegado nacional, así como las facultades en calidad de secretario general del Partido Verde Ecologista de México en Baja California Sur, esto de manos de Rebeca Barrera Amador, presidenta del Instituto Estatal Electoral; y que fue hasta el 12 de septiembre de ese mismo año cuando se realizó la Asamblea Estatal para nombrar a los miembros de su Consejo Político, siendo Ramón Alejandro Tirado Martínez; Manuel Gutiérrez; Juan Fernando Barbosa Delgadillo; María Esperanza Martínez Ceseña; José Gabriel Hirales Chavira; Roberto Garza Espíritu; José Armando López Espinoza; José Saúl González Núñez; César Eduardo Juárez Castillo; María Alejandra Castellón Ochoa; Tenneesse Fabiola Pelayo Solís; María Guadalupe Soto Cota; Margarito Rojas Agúndez; Blanca Estela Meza Torres y Miriam Higuera Medina quienes desde entonces han ocupado importantes carteras. O sea, un grupo ecologista sin pena ni gloria.
Y si ya lo antes descrito fuera poco, la mala puntería que siempre han traído consigo Alejandro Tirado Martínez y sus huestes para aglutinar “nuevos proyectos políticos” está más torcida y sesgada que la mismísima vía larga a Los Barriles, pues no solo no le atinan con lo poco que dicen hacer, sino que incluso sus “flamantes adquisiones” han estado una y otra vez en el ojo del huracán ante la ciudadanía.
Y lo apuntamos porque Ramón Alejandro Tirado Martínez ha comentado en más de una ocasión ante los medios de comunicación que su partido no está cerrado a que se unan actores políticos que han militado o que militen en otros institutos, pues ha manifestado que el PVEM tiene abiertas las puertas para todas aquellas personas que quieran contribuir a un cambio en Baja California Sur, y por eso negoció con Ernesto Ibarra Montoya en su momento. ¿Lo recuerda usted?
Y por otro lado, cabe recordar que fue el mismo Ramón Alejandro Tirado Martínez quien dio a conocer la llegada de Sergio Polanco Salaices de MORENA al PVEM, no descartando la posibilidad de que volvería a competir por un cargo de elección popular bajo el membrete de ese instituto político. Cosa que sucedió
Por eso la obligada interrogante: ¿Qué puede ofrecer ya Alejandro Tirado Martínez? Pues nada, pues el PVEM es sólo un cascarón que intentará de nueva cuenta atrapar a inconformes de otros partidos para condicionar la integración de alianzas a cambio de candidaturas.
Por eso será importante que los demás partidos valoren si les conviene ceder posiciones a un Partido Verde que no le garantiza votos a nadie y que se arrastra en un descrédito realmente histórico. Así que será cuestión de esperar un poco de tiempo para ver qué sucede con ello, y mientras algo ocurre al respecto quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .