
POR ARIEL VILCHIS
La Paz está demostrando que con tecnología y una política de cero tolerancia al robo es posible garantizar el abasto de agua potable, incluso en las zonas más vulnerables.
Durante años el “huachicoleo” del agua, el del robo silencioso mediante tomas clandestinas, puso en entredicho la capacidad de los gobiernos locales para garantizar un servicio básico. Hoy, sin embargo, eso ha cambiado y tiene que ver directamente con lo que ha hecho la administración de la alcaldesa Milena Quiroga Romero.
El Centro de Monitoreo del Agua, conocido como el “C4 del agua”, es quizá el mejor ejemplo de cómo la tecnología puede ser un aliado en la gestión pública. Con supervisión en tiempo real de pozos, acueductos y tanques elevados, el sistema ha permitido detectar fugas, frenar el robo de hasta 1.8 millones de litros diarios y mejorar la eficiencia del tandeo hasta alcanzar un 95% de cumplimiento.
Lo anterior fue posible porque la alcaldesa Milena Quiroga convirtió un tema técnico en una bandera de gobierno. Y es que el combate al huachicoleo del agua no solo se traduce en litros recuperados, sino en credibilidad, en confianza ciudadana, en Más Agua para La Paz.
De tal manera que la corrupción y la opacidad quedaron de lado con un sistema de monitoreo abierto y verificable, el agua ya no es botín de unos cuantos, sino un derecho de todos.
En suma, la alcaldesa Milena Quiroga Romero ha logrado que el combate al huachicoleo del agua se convierta en un caso de éxito local, con resonancia nacional. Con visión a futuro, con voluntad, con talento local sin inversiones estratosféricas.
Por ahora, Milena Quiroga ha blindado el recurso más valioso de los paceños y, en el camino, ha consolidado un liderazgo que se basa en resultados medibles, no en promesas de campaña.
Ya veremos qué sucede, es mi opinión. Al tiempo…