
POR ARIEL VILCHIS
En las últimas semanas hemos sido testigos del despliegue de una agenda de trabajo que consolida la presencia de Milena Quiroga Romero en prácticamente toda la geografía estatal.
Comondú, Mulegé, Los Cabos y Loreto aparecen en su agenda y cada visita refleja una estrategia que combina gestión pública y posicionamiento político. La alcaldesa de La Paz muestra los resultados de sus políticas públicas para tejer una narrativa de gobernanza que trasciende los límites de la capital del estado. Encuentros ciudadanos y con la militancia morenista consolidan una proyección estatal.
Pero no todo es ejercicio de gobierno. Quiroga Romero, en sus recorridos por el estado, dialoga con distintos actores: empresarios, organizaciones civiles y autoridades estatales;
Liderazgos locales como Eda Palacios, en Los Cabos, o Alejandro Rojas; en Comondú, Roberto Pantoja y Edson Gallo; en Loreto Paz Ochoa, la familia Gámez; en Mulegé la Dip. Teresita Valentín y Litia Herrera. En general, siempre bien acuerpada por liderazgos locales, legisladores, regidores y ciudadanía que le refrendan su apoyo.

Las giras de Milena Quiroga son, en esencia, una apuesta: transformar la gestión municipal en una plataforma de proyección estatal. Han sido inteligentes en su selección de temas —agua, seguridad, movilidad, medio ambiente— y en la manera de articular apoyos institucionales y sociales.
De tal manera que la alcaldesa paceña ha logrado colocarse en el mapa estatal con una narrativa de gestión, coordinación y resultados de gobierno y esa es su mejor carta de presentación para los retos por venir.
Ya veremos qué sucede, es mi opinión. Al tiempo…