POR ARIEL VILCHIS

Según sondeos de diversas casas encuestadoras, el escenario político, rumbo a la gubernatura en Baja California Sur, es ampliamente favorable para el movimiento que encabeza  Morena y sus a aliados el PT y el PVEM. 

La última medición de Demoscopia Digital le da a Morena, a un año de que inicien las campañas electorales, arriba de diez puntos porcentuales de su más cercano competidor que es el Acción Nacional. La gubernatura, si hoy fueran las elecciones, sería para Morena.

Pero hablando de la oposición, hasta el momento solo se puede pensar en la recuperación de espacios en el 2027 si es que logran forjar una gran alianza, lo cual se ve difícil pues, a nivel nacional, tanto el PAN como Movimiento Ciudadano han declarado que irán solos. 

Lo cierto es que en BCS el PAN atraviesa por una crisis de identidad y competitividad con una dirigencia débil y sin liderazgo. Su participación en el próximo proceso electoral, si no va en alianza, podría suponer un resultado marginal casi irrelevante. Pese a estar en el segundo lugar le la preferencia electoral, su falta de propuesta y un proyecto fuerte a la gubernatura no le auguran buenos resultados.

En Movimiento Ciudadano las cosas no se ven muy distintas. Si bien ha crecido en visibilidad nacional y busca capitalizar el desgaste de los partidos tradicionales, hasta ahora no se ha asumido como un verdadero partido de oposición y está a la espera  de capitalizar fugas políticas tanto del PAN como del PRI. 

De tal manera que Morena sigue siendo el rival a vencer y tanto PAN como MC enfrentan el reto de evitar quedar como actores secundarios en la elección de 2027.

Ya veremos qué sucede, es mi opinión. Al tiempo…