POR ARIEL VILCHIS

La capacidad que tiene una administración  municipal de traducir el discurso en obras palpables es, sin duda, un rasgo de buen gobierno. Y, en ese sentido, hablar  de la movilidad en la capital del estado es hablar de trabajo conjunto, de proyectos estratégicos, de bienestar para los habitantes de La Paz. 

La alcaldesa Milena Quiroga Romero, ha demostrado que en La Paz sí hay movilidad, y el mejor ejemplo está en las obras que ha implementado desde el inicio de su administración como uno de los ejes prioritarios de su gobierno. Porque movilidad no es solo cuestión de tráfico, es un factor de competitividad, de calidad de vida y de cohesión social.

El arranque de la segunda etapa del Circuito Urbano Sur Oriente busca responder al crecimiento urbano desordenado que por años ha rebasado la planeación. Con una inversión de 88.25 millones de pesos en esta fase y un total de 270 millones en tres años, la obra conectará el bulevar Forjadores con la carretera a Los Planes, beneficiando directamente a más de 250 mil habitantes del sur de la ciudad.

Pero más allá de las cifras, lo relevante es la visión de largo plazo. La alcaldesa ha insistido en que éstas no son ocurrencias, sino proyectos respaldados por estudios técnicos y planeación. La magnitud de la obra refleja que se trata de infraestructura pensada para resistir y servir en el futuro.

El Par Vial, el Tiburón Urbano, el CEMOVIAL, el Circuito Urbano Sur Poniente y ahora el Sur Oriente forman parte de acciones que, en conjunto, le están dando movilidad a la ciudadanía paceña. 

“En La Paz sí hay movilidad y  hay resultados” y, al apostar por infraestructura que conecta comunidades y reduce desigualdades, la administración municipal está sentando bases para un desarrollo más equilibrado, transformando la vida cotidiana de miles de ciudadanos.

Ya veremos qué sucede, es mi opinión. Al tiempo…